Bolivia sostuvo que Chile deberá pagar en su totalidad uso de aguas del Silala
Canciller Choquehuanca espera que Santiago se haga cargo de la "deuda histórica".
La Paz proyecta que los estudios conjuntos reafirmen la condición boliviana del río.
Canciller Choquehuanca espera que Santiago se haga cargo de la "deuda histórica".
La Paz proyecta que los estudios conjuntos reafirmen la condición boliviana del río.
El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, aseguró que, a largo plazo, Chile deberá pagar por el uso de la totalidad de las aguas fronterizas del Silala.
Choquehuanca adelantó que su país quiere construir con todos los sectores un convenio a largo plazo "para que Chile pague por el cien por cien de las aguas que pertenecen a Bolivia", después de realizar los estudios conjuntos previstos en el preacuerdo inicial que concertaron ambas partes, pero que aún no es firmado.
La Paz y Santiago llegaron en agosto pasado a un acuerdo preliminar sobre el Silala que establece que Bolivia cobrará a las compañías del norte de Chile un 50 por ciento del valor de las aguas que usan, mientras estudios científicos conjuntos determinan, en cuatro años, si se trata de un manantial o un río.
Sin embargo, Bolivia está desde entonces en un proceso de consulta con las organizaciones sociales que, según Choquehuanca, no concluirá hasta que haya un visto bueno de todas ellas para firmar el preacuerdo con Chile.
Esperan que Chile pague deuda histórica
El canciller reconoció que, si bien algunas organizaciones sociales ya dieron "luz verde" al preacuerdo, otras aún no lo hacen y muestran preocupación por la "deuda histórica".
Las agrupaciones sociales exigen en este sentido que Chile reconozca que las aguas son exclusivamente bolivianas y las empresas de ese país paguen la deuda histórica acumulada desde 1908.
El ministro también reconoció que hay organizaciones que sugirieron hacer un referendo sobre ese tema, algo que no descartó si se convoca tal y como la Constitución estipula, por ejemplo, mediante la recogida de firmas o una iniciativa legislativa.
"El Gobierno boliviano jamás va a firmar un acuerdo a espaldas del pueblo (...) Es el pueblo boliviano quien tiene la última palabra y quien va a decidir si firmamos o no", sentenció.