El gran acelerador del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN) aumentará este año su energía a 4 TeV (teraelectronvoltios) para poder obtener el máximo volumen de datos posible que permita comprobar o descartar la existencia del bosón de Higgs.
Así lo anunció este lunes la dirección de la institución, que tomó la decisión tras analizar el informe del Consejo Asesor (CMAC) durante su reunión anual realizada la semana pasada.
"Cuando alcancemos el momento de la primera gran parada a finales de este año, o bien sabremos que la partícula de Higgs existe o bien habremos descartado la existencia del Modelo Estándar de Higgs", explicó en un comunicado Sergio Bertolucci, director de Investigación del CERN.
"O será un gran avance en nuestra exploración de la naturaleza, llevándonos más cerca de comprender cómo las partículas fundamentales obtienen su masa, o marcará el principio de un nuevo capítulo en la física de partículas", agregó Bertolucci.
El bosón de Higgs, también conocido como la "partícula divina", es considerado como la clave para entender el origen de la masa y la estructura de la materia a nivel subatómico .
Gracias a la experiencia
La decisión de elevar la energía a 4 TeV modifica una resolución tomada hace exactamente un año, en la que se dictaminó que durante este año el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) funcionaría a 3,5 TeV.
De hecho, estaba previsto que el LHC funcionase hasta el fin de 2011, y después hiciese una larga pausa técnica en 2012, para poder poner la máquina a altas energías de 7 TeV en 2013.
No obstante, el excelente funcionamiento del acelerador durante 2010 hizo repensar el calendario y decidir posponer la pausa un año para poder obtener más datos.
"Cuando empezamos las operaciones del LHC en 2010, escogimos la menor energía consistente con la física que queríamos. Dos años de experiencia operacional con el haz y muchas mediciones hechas durante 2011, nos dan la confianza para aumentar, y por tanto para ampliar el experimento antes de la primera gran parada", afirmó Steve Myers, director de los aceleradores del CERN.
El pasado diciembre, los investigadores de Atlas y CSM anunciaron que los datos obtenidos hasta la fecha no eran suficientemente concluyentes para determinar si existía o no el bosón, formulado por primera vez por el físico británico Peter Ware Higgs en 1964, quien asumió que esa partícula explicaría el funcionamiento sobre el que se basa la física actual.