Impacto generó en la opinión pública el caso de una secta religiosa que operaba en el sector de Colliguay, en la comuna de Quilpué (Región de Valparaíso), cuyos miembros fueron detenidos por la PDI acusados de haber incinerado a un bebé de sólo tres días –al que consideraban el Anticristo"- el pasado mes de noviembre en el marco de un rito con el que pretendían "salvar al mundo".
El grupo tenía un líder, Ramón Castillo Gaete, que se apodaba "Antares de la luz", y se encuentra prófugo, con orden de captura internacional.
El profesor de Derecho de la Universidad Católica Jorge Precht Pizarro, que en el 2000 asesoró a una comisión investigadora de la Cámara de Diputados sobre la existencia y actividades de las sectas, comentó en conversación con Cooperativa las principales características de este tipo de organizaciones y sus miembros.
"Las sectas responden a un afán de trascendencia, son una oferta religiosa. Son grupos pequeños que creen tener toda la verdad, excluyen a todos los demás, tienen una obediencia ciega a sus fundadores, un proselitismo abusivo y trabajan con el secreto", enumeró Precht.
"Cada uno de nosotros tiene su conciencia personal y actúa de acuerdo a su conciencia, pero cuando se da el fenómeno sectario la persona traslada a otro su conciencia: el gurú, el jefe se vuelve mi conciencia y, por lo tanto, toma decisiones por mí, no solamente en el ámbito de la creencia, sino en las decisiones más íntimas, y la persona sigue al líder porque opera bajo el temor al castigo o la separación del grupo", indicó.
Así, "si yo he trasladado todas mis decisiones al líder puedo llegar a las aberraciones más grandes, y si el líder me dice que eso (algo como lo que ocurrió) es para salvar a la humanidad, yo ya no tengo la posibilidad de decir no, porque es él el que toma las decisiones por mí, por irracionales que sean". Ejemplo de esto son los numerosos casos de "suicidios colectivos", dijo Jorge Precht.
Escape de la sociedad
Por otro lado, indicó el experto, los miembros de las sectas normalmente "son personas que tienen problemas existenciales, como una muerte reciente, una enfermedad grave, depresión, estudiantes que han sido afectados por malas notas...".
En ellas "hay una búsqueda existencial de algo distinto a nuestra sociedad materialista, mercantilizada, ultracompetitiva, exitista... Hay personas que se ahogan dentro de esta sociedad, entonces buscan otra cosa, que no saben verdaderamente qué es, y ahí es donde se encuentran con estas ofertas religiosas o seudo religiosas y entran en el proceso que algunos llaman lavado de cerebro. Yo no creo en el lavado de cerebro, pero ahí opinarán los siquiatras"
El líder de la secta está prófugo y con orden de captura internacional. (Foto: PDI)