Reino Unido confirmó que cuerpos entregados por Irak corresponden a secuestrados en 2007
Captores aseguraron que uno de los fallecidos se habría suicidado el año pasado.
La familia acusó "tortura" en la espera de noticias de sus seres queridos.
Captores aseguraron que uno de los fallecidos se habría suicidado el año pasado.
La familia acusó "tortura" en la espera de noticias de sus seres queridos.
Los restos de los cuerpos entregados este viernes por Irak al Reino Unido corresponden a dos de los cinco británicos secuestrados en Irak en 2007, confirmó este domingo el ministerio de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña.
Los fallecidos fueron identificados como Jason Swindlehurst, de Skelmersdale, al norte de Inglaterra, y Jason Creswell, de Glasgow, Escocia.
Swindlehurst y Creswell eran dos de los cuatro guardaespaldas que protegían a Peter Moore, un consultor informático de Lincoln, cuando los cinco fueron secuestrados en mayo de 2009.
"Seguimos haciendo todo lo que podemos para lograr la liberación segura de los otros rehenes", subrayó una portavoz del ministerio.
La vocera, que no precisó ni cuándo ni cómo murieron los dos británicos, empleados de la empresa canadiense GardaWorld, indicó que las familias de los difuntos han sido informadas "con gran pesar".
Los secuestradores habrían asegurado previamente que Swindlehurst se suicidó en mayo de 2008, pero su familia mantiene que "Jason no es ese tipo de chico".
Brown envió condolencias a familias
El primer ministro británico, Gordon Brown, envió sus condolencias a los familiares de las víctimas y exigió la puesta en libertad de los otros rehenes.
"El secuestro no tiene justificación y pido a quienes los retienen que los liberen de forma inmediata", declaró Brown, al remarcar que su Gobierno colabora con las autoridades iraquíes para lograr la liberación de los cautivos "tan pronto como sea posible".
Por su parte, este pasado sábado, el ministro británico de Exteriores, David Miliband, instó a los secuestradores a liberar a los rehenes y afirmó que Londres "trabaja de manera intensa para lograr ese objetivo", aunque "la amenaza para ellos sigue siendo muy grande".
Los cinco británicos fueron capturados el 29 de mayo de 2007 en el Ministerio de Finanzas iraquí, situado en el centro de Bagdad en un secuestro que se atribuyó el grupo Resistencia Chiíta Islámica en Irak.
Los captores vestían uniformes de las fuerzas de seguridad iraquíes y llegaron en unos 40 vehículos policiales al ministerio, situado fuera de la llamada "zona verde" de seguridad en Bagdad.
En febrero del año pasado, el canal árabe Al Arabiya emitió un vídeo en el que aparentemente aparecía Moore pidiéndole al primer ministro británico, Gordon Brown, que las fuerzas de la coalición liberaran a nueve iraquíes que tenían detenidos a cambio de la libertad de los cinco rehenes.
Familia calificó de "tortura" espera de noticias
El padre de Moore, Graeme, de 59 años, calificó de "tortura" la espera que ha soportado para aclarar si su hijo era uno de los dos cuerpos entregados por las autoridades iraquíes.
"Obviamente, espero que mi hijo esté vivo pero siento desesperación por las otras familias. Lo que están atravesando es inimaginable", agregó el padre de Moore.
Sin embargo, las identidades de los dos rehenes restantes no se han difundido hasta la fecha y únicamente ha trascendido que responden a los nombres de Alan, de Dumbarton (Escocia), y Alec, del sur de Gales.
A diferencia de otros secuestros en Irak, este caso ha sido objeto de poca cobertura mediática a petición del Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido, que sostuvo siempre que esa publicidad podría frustrar los esfuerzos para su liberación.