Un sacerdote transexual divide a los feligreses de Finlandia
Olli Aalto, de 55 años, oficiará el domingo su primera misa tras cambiar de sexo.
Señaló que la intervención se transformó en una "obligación moral".
Olli Aalto, de 55 años, oficiará el domingo su primera misa tras cambiar de sexo.
Señaló que la intervención se transformó en una "obligación moral".
Un sacerdote luterano finlandés de 55 años oficiará este domingo, su primera misa tras someterse a una operación de cambio de sexo, algo que -pese al beneplácito de sus superiores- dividió a sus feligreses entre los críticos y quienes alaban su coraje.
El pastor Olli Aalto, padre de tres hijas y dos veces divorciado, decidió hace un año hacer pública su transexualidad e hizo un alto en su trabajo en Imatra, una pequeña ciudad al sureste de Finlandia, para someterse a un tratamiento hormonal y quirúrgico que lo convierta en la mujer que siempre ha creído ser.
Aalto aprovechó ese período para defender públicamente los derechos de los transexuales en los medios de comunicación finlandeses, al tiempo que trabajaba como investigador en una asociación religiosa.
"Sentí que tenía la obligación moral de acudir a los medios serios, porque creo que, con ello, podía ayudar a los miles de transexuales de Finlandia", confesó recientemente a la prensa local.
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| Olli Aalto, ahora convertido en Marja-Sisko, dará una misa este domingo. |
Aunque el proceso de reasignación de sexo aún no ha finalizado, el reverendo, que ahora se llama Marja-Sisko Aalto, quiso regresar este domingo a su puesto en la parroquia, a la que ha dedicado 22 años de su vida, "porque echaba mucho de menos la tarea evangélica y el contacto con los feligreses", explicó.
Su nuevo nombre, Marja-Sisko, es el que pensaba ponerle su madre cuando estaba embarazada de él, convencida de que, tras dar a luz a seis varones, su séptimo hijo sería una niña.
El retorno al apostolado de este sacerdote transexual ha abierto un amplio debate en Finlandia, un país de 5,3 millones de habitantes y donde el 97 por ciento de la población está adscrita a la Iglesia Evangélica Luterana.