Unas 300 personas homenajeron al primer policía francés asesinado por ETA
Jean-Serge Nérin murió tras recibir varios disparos de alto calibre.
Jean-Serge Nérin murió tras recibir varios disparos de alto calibre.
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| El dolor se apoderó de los amigos de Nérin. (Foto: EFE) |
Entre 200 y 300 personas, muchas de ellas compañeros y allegados del policía francés asesinado la noche del martes por ETA, rindieron homenaje a Jean-Serge Nérin ante la comisaría en la que servía, en la localidad de Dammaire-les-Lys, al sureste de París.
El silencio y la incredulidad marcaban los rostros de los congregados en esta pequeña localidad residencial, a unos 60 kilómetros de la capital, donde Nérin, de 52 años y padre de cuatro hijos, trabajó durante cerca de tres décadas.
El brigada falleció tras recibir varios disparos de un revólver de gran calibre -uno de los cuales le penetró en una axila, donde el chaleco antibalas no podía protegerle- cuando procedía a identificar a varios miembros de ETA que viajaban en un coche que, previamente, habían robado en un cercano concesionario de vehículos usados.
"Es una pesadilla", se escuchaba en los corrillos de compañeros y policías retirados que se acercaron a rendir tributo a Nérin, al que consideraban "un padrazo" para toda la comisaría, tanto por su extensa experiencia como por sus dotes para formar a los jóvenes agentes.
Una portavoz del sindicato Alliance Police Nationale se dirigió a la prensa y, tras ensalzar la figura de su compañero fallecido, pidió que castigar con dureza a quienes atenten contra un funcionario público en Francia.