Vargas Llosa: Los latinoamericanos empiezan a resignarse a la realidad
Señaló que la "irrealidad política" ha traído guerras civiles y "fracasos espantosos".
Llamó a no confundir el mundo de las letras con el diario vivir.
Señaló que la "irrealidad política" ha traído guerras civiles y "fracasos espantosos".
Llamó a no confundir el mundo de las letras con el diario vivir.
El Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, señaló en Roma que recién ahora los latinoamericanos "empiezan resignarse a la realidad", porque habían elegido vivir de manera errada en el ámbito político.
R
ecalcó que "no hay que confundir la literatura con la vida", pues, si bien la primera es importante para mantener el espíritu rebelde, "tratar de vivir la irrealidad en el campo político solo ha traído violencia, guerras civiles y fracasos espantosos".
El autor de "Conversaciones en la catedral" protagonizó el encuentro "Realidades Paralelas", celebrado en una sala de la Cámara de los Diputados de Italia.
El escritor peruano aseguró que la irrealidad en la que ha vivido Latinoamérica ha producido grandes frutos en el ámbito de la literatura, de la pintura y del arte en general, pero trasladada a la política ha resultado "un fracaso".
El autor de "Conversaciones en La Catedral" abordó la realidad paralela que genera la literatura. "Los seres humanos estamos dotados de un atributo un tanto diabólico, tenemos una sola vida y, al mismo tiempo, la capacidad de imaginar muchas otras distintas, y no solo de imaginarlas, sino también de desearlas", refirió.
Para Vargas Llosa, la institución que hemos creado y que más se acerca a darnos "ese imposible, esas vidas que deseamos pero que no tenemos, es la literatura".
"La literatura comenzó siendo oral, allí en el fondo de la historia, cuando nuestros antecesores vivían todavía en cavernas, muertos de miedo en un mundo donde todo parecía amenazarlos", agregó.
Según él, el mundo de las letras no es "sino la continuación de los primeros contadores de cuentos, los inventores de mitos y leyendas".
En la época moderna, los escritores, los cuentistas, los novelistas, los dramaturgos, siguen cumpliendo la misma función de los viejos contadores de cuentos y "crean una vida, una realidad paralela a la real que enriquece la existencia de los lectores y los hace adueñarse de experiencias que jamás vivirían en la realidad", prosiguió.