El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, propuso la aplicación de una serie de sanciones en contra de los ejecutores de golpes de Estado y aseguró que su fallido intento de regresar al poder en su país fue producto de la "falta de colmillos" de la comunidad internacional.
Zelaya, quien se encuentra en República Dominicana en calidad de "huésped distinguido", planteó la creación de tribunales internacionales, la disolución de los Ejércitos regulares que hayan participado en golpes de Estado y la aplicación de sanciones económicas y comerciales a los regímenes sustitutos de los Gobiernos elegidos democráticamente.
"El hecho de que no hayamos podido regresar al poder en Honduras, lo atribuimos a la falta de colmillos, a la falta de dientes de la comunidad internacional", aseguró Zelaya quien, sin embargo, dijo agradecer las gestiones de Gobiernos y organismos en favor de su restitución.
El ex gobernante propuso, además, el no reconocimiento y la expulsión de sistemas multilaterales y organismos internacionales de los Gobiernos golpistas, así como la cancelación de visados y el congelamiento de cuentas bancarias a los interruptores del orden constitucional.
Zelaya informó, asimismo, que en "los próximos días" definirá un eventual viaje a México, tras consultas en ese sentido entre el presidente de ese país, Felipe Calderón, y su homólogo dominicano, Leonel Fernández.
En referencia a la situación de Honduras, tras el ascenso al poder del presidente Porfirio Lobo, Zelaya exigió "castigo" para los autores del golpe de Estado en su contra y el cese "inmediato" de la represión que, aseguró, sufre el pueblo hondureño.
Destacó la solidaridad que han mostrado a su favor los presidentes latinoamericanos y de otras latitudes, y aseguró que mantiene "excelentes relaciones" con los Gobiernos que forman la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA).
Zelaya reiteró que piensa regresar "lo más pronto posible" a Honduras, aunque fue enfático en afirmar que por el momento "no están dadas las condiciones" para ello.