David Ferrer cayó en la segunda ronda de Wimbledon
El español perdió ante el ruso Andrey Kuznetsov.
El español perdió ante el ruso Andrey Kuznetsov.
El español David Ferrer (7° ATP) cayó este miércoles en la segunda ronda de Wimbledon tras un extenuante duelo que se llevó el ruso Andrey Kuznetsov (118°) por 6-7 (5), 6-0, 3-6, 6-3 y 6-2 en tres horas y 12 minutos.
Ferrer empezó con fuerza y no tardó en imponerse en el sexto juego ante el eslavo, que sin embargo se rehizo al juego siguiente y equilibró un duelo en el que Ferrer sufrió más de un resbalón.
A pesar de que la hierba del fondo de la pista 2 del All England club lucía ya algo desgastada en el tercer día de competición, el español cayó cuando trataba de alcanzar una bola y se fue al suelo con un mal gesto que afectó a su rodilla izquierda.
El duelo se complicó en ese punto para el español, que tuvo que sufrir como nunca para salvar cuatro bolas de set con 4-5 y se acabó anotando ese denso parcial, de una hora y siete minutos, en el desempate.
El joven Kuznetsov, con energía de sobras, no aflojó en el segundo set, que Ferrer comenzó de nuevo remando a contra corriente.
En apenas 20 minutos, el ruso se había puesto 0-5 por delante, y Ferrer se lamentaba a gritos, visiblemente enojado, de sus problemas para poner en dificultades al resto de su rival, que se llevó el segundo parcial en blanco.
Kuznetsov requirió asistencia médica para su talón derecho entre el segundo y el tercer set, pero esas molestias no le impidieron volver a ganar al español, que despertó por fin, tras perder siete juegos consecutivos, para equilibrar 1-1 el parcial antes de que el encuentro quedara definitivamente desbocado en favor de su rival.
Tras el largo paréntesis, las fuerzas parecieron volver a la diestra el tenista ibérico, que encerró, ahora sí, al ruso al fondo de la pista hasta que el tercer set cayó de su lado.
Kuznetsov, sin embargo, volvió a afrontar el cuarto set con ventaja desde el primer juego, y Ferrer se vio obligado una vez más a desgastarse al máximo para tratar, sin éxito, de hacerle frente.
En el quinto y definitivo set, ya sin fuerzas, el español sucumbió ante el ruso en poco más de media hora.