Unos 5.000 neonazis realizaron en Dresde una manifestación para recordar a las 35.000 víctimas fatales de los bombardeos aliados que hace 60 años, y tres meses antes de la capitulación del Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial, destruyeron la ciudad alemana.
La multitud fue escoltada por un masivo despliegue de policías antimotines. En varios puntos del recorrido, los participantes fueron recibidos con silbidos y gritos de desaprobación de transeúntes.
Los neonazis recuerdan este sábado los bombardeos del 13 y 14 de febrero de 1945, a los cuales comparan con el Holocausto de los judíos.
"Nosotros nos oponemos con todos los medios a estos intentos de reinterpretar la historia. Este es un compromiso común de todos los democráticos", afirmó el jefe de Estado alemán, Gerhard Schroeder, quien consideró que Dresde es una "de las ciudades más bellas de Europa".
Los bombardeos sobre Dresde, uno de los bastiones del nazismo, causaron en menos de 24 horas la muerte de 35.000 personas y la destrucción de 175.000 viviendas.