Un hombre armado ingresó a la embajada de Rusia en Costa Rica, donde tomó a cuatro personas como rehenes, entre ellas al embajador moscovita, Valery Nicolaenko.
La policía costarricense aclaró que cuatro personas que consiguieron salir de la embajada no estaban en poder del secuestrador, y se hallaban en dependencias anexas.
El ministro costarricense de Seguridad, Fernando Berrocal, explicó que la policía recibió una alerta sobre el ingreso de al menos un sujeto armado en la sede diplomática aproximadamente a las 13:00 horas locales (17:00 GMT), por razones desconocidas.
Diferentes versiones han circulado sobre lo que ocurre en la embajada rusa, pero extraoficialmente se ha dicho que la crisis inició cuando un joven proveniente de una ex república soviética, quien realizaba un trámite y se encontraba armado, decidió atrincherarse en la legación.
El ministro se limitó a señalar que "se activó el protocolo de crisis" para atender casos de secuestros o retenciones en embajadas y consulados.
Mientras tanto, la policía mantiene cerradas las calles aledañas a la legación diplomática, ubicada en la zona este de San José.
Las autoridades indicaron que por ahora se iniciará el proceso de negociación con el sospechoso, para tratar de liberar a las personas que se encuentran dentro del edificio.
El fiscal general de Costa Rica, Francisco Dall'Anesse, manifestó que por ahora no se dará más información sobre lo que sucede en la embajada por "razones de seguridad" y que cualquier dato "deberá ser comunicado por el centro de mando".
El asalto a la embajada chilena
El 27 de julio de 2004 y armado con un fusil M-16, el policía Orlando Jiménez -asignado a la custodia de la embajada de Chile en San José- irrumpió en la legación y ultimó al cónsul Christian Yuseff, al primer secretario Roberto Nieto y a la funcionaria Rocío Sariego, para luego suicidarse.
La crisis de rehenes en la embajada de Costa Rica que comenzó cerca de las 15:40 horas locales (21:40 GMT y 17:40 de Chile) terminó alrededor de siete horas más tarde con cuatro muertos, tres de ellos funcionarios chilenos, y el restante el policía José Orlando Jiménez Jiménez, el secuestrador de 10 personas en el inmueble diplomático.
Luego de negociar brevemente con el agente, quien trabajaba en la legación desde 1999, fuerzas de choque costarricenses entraron al lugar tras percatarse que el captor estaba en muy malas condiciones por las heridas que sufrió al dispararse.
Al ingresar al inmueble hallaron muertos a Jiménez y a los tres ciudadanos chilenos, quienes fueron abatidos en un arranque de ira del policía, molesto porque se había solicitado su cambio desde la embajada. (Cooperativa.cl/EFE)