El ex Presidente Ricardo Lagos Escobar pidió este jueves en Washington a los países latinoamericanos que se pongan de acuerdo en tener una voz unificada para hablar en el mundo globalizado, además de proponer un alza en los impuestos para atender las nuevas necesidades de la clase media en el continente.
Lagos habló ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) para describir los que en su opinión son los grandes desafíos de Latinoamérica en el futuro inmediato: avanzar en los sistemas democráticos, cómo afrontar la dicotomía mercado-Estado, definir qué tipo de sociedad se desea, la integración en el continente y en el mundo globalizado y la participación en el nuevo multilateralismo.
Para Lagos el punto de partida para una única voz es la identidad. "La identidad latinoamericana en un mundo cada vez más global es la esencia de nuestro futuro", afirmó, al tiempo que definió la OEA como "un buen punto de partida".
Lagos destacó la importancia de la presencia de México y Brasil en el "G8+5" "aunque a título individual", y puso como ejemplo de lo que puede aportar Latinoamérica al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cuando resolvió sobre Irak: "México y Chile se pusieron de acuerdo y los demás se fueron acercando".
En términos económicos, para el ex Mandatario es fundamental decidir si se quiere una sociedad de servicios individuales (privados) o colectivos (públicos). Como socialista no duda en decantarse por los públicos, y por ello reclama un incremento impositivo.
"En Latinoamérica tenemos una presión tributaria de países subdesarrollados", afirmó citando cifras de entre el 12 y el 20 por ciento. En ese aspecto reflexionó sobre la experiencia de su correligionario Felipe González, que gobernó España entre 1982 y 1996: "Él recibió una España con una presión tributaria del 23 por ciento y la dejó con el 36 por ciento".
Al mismo tiempo, citó la necesidad paralela de luchar contra la evasión fiscal. "Las cifras no corresponden con nuestro nivel de desarrollo", aseguró.
Pese a que aseguró que "los desafíos por delante son muchos y duros", Lagos se mostró optimista sobre el futuro de Latinoamérica. "Tendemos a ver el lado oscuro y no el brillante de lo que conseguimos. Tenemos unas democracias sólidas y unas economías ordenadas, todos sabemos lo que se puede y lo que no se puede hacer".
De acuerdo a Lagos, América Latina debe ser capaz de hablar "con una sola voz, algo que no es fácil".
Por eso, argumentó, los países del continente deben analizar cómo "ser capaces de tener una identidad latinoamericana que nos permita tener, en un mundo cada vez más global, una expresión de lo que somos".
En opinión de Lagos, esto no ha sido logrado hasta ahora porque los esfuerzos de integración se han caracterizado históricamente por uniones guiadas por metas económicas.
"Nunca tuvimos la claridad suficiente para decir que queremos una integración política para negociar ante el mundo o en nuestra casa", subrayó Lagos, quien alabó el ejemplo de los países del Caribe con
la Caricom. "Eso sí es integración", destacó.
A juicio del ex Presidente chileno, la integración también debería venir en el ámbito energético y en el cultural, ya que este último valor "nos da entidad como latinoamericanos". (Agencias/EFE)