India celebró los 137 años del nacimiento de Mahatma Gandhi
Fieles de las religiones hindú, budista, cristiana, islámica, jainista, judía, zoroastra, sij y bahai, se dieron cita en el monumento que recuerda al ícono de la no violencia.
Fieles de las religiones hindú, budista, cristiana, islámica, jainista, judía, zoroastra, sij y bahai, se dieron cita en el monumento que recuerda al ícono de la no violencia.
La India celebra este domingo con sobriedad el 137 aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi, el hombre que guió a 400 millones de indios hacia la libertad y que se convirtió en el icono mundial de la no violencia.
El presidente indio, Abdul Kalam, encabezó esta mañana en Nueva Delhi la celebración oficial del "Gandhi Jayanti", el aniversario del nacimiento del Padre de la Patria de la India.
Kalam presentó una ofrenda de flores en el Rajghat, el monumento de piedra negra situado en el lugar donde fue incinerado Gandhi tras su asesinato en enero de 1948, donde decenas de personas se congregaron para la ocasión y entonaron cantos devocionales.
En este lugar se llevó a cabo un servicio religioso ecuménico en el que participaron fieles de las confesiones hindú, budista, cristiana, islámica, jainista, judía, zoroastra, sij y bahai, en recuerdo de las enseñanzas de Gandhi, que luchó contra la violencia y el odio interreligioso que dividía en su época la India.
También asistieron a la ceremonia e hicieron ofrendas florales el primer ministro indio, Manmohan Singh, y la jefa de la alianza gobernante, Sonia Gandhi, así como varios ministros del Gabinete y el líder de la oposición, L.K. Advani, además de otras personalidades indias y extranjeras y cientos de niños.
Cada viernes, día de la muerte de este pacifista, decenas de indios y turistas acuden al Rajpath a participar en una oración y rendir homenaje al Mahatma, nombre que le fue dado por sus seguidores y que en sánscrito significa Alma Grande.
Durante todo el día no se sirvió alcohol en los bares y restaurantes del país y los principales periódicos dedicaron sus páginas a recordar las enseñanzas de Gandhi y a alabar su memoria.
Entre otros pequeños actos de homenaje resalta la llegada a Nueva Delhi del llamado "tren de la paz", que transportó a una cincuentena de estudiantes desde Bombay hasta la capital india.
Los niños, de entre 10 y 15 años, repartieron información sobre Gandhi al resto de viajeros durante el trayecto y a su llegada a Nueva Delhi visitaron el Rajpath, donde escribieron cartas de amistad y paz dirigidas a niños de Pakistán, país tradicionalmente enfrentado con la India.
Uno de los lugares donde se celebró con más emoción fue en la pequeña localidad de Bhatra, en el estado de Orisa, en el norte de la India, donde los habitantes del pueblo han convertido a Gandhi como su dios particular.
En el templo del pueblo, una réplica de Gandhi reemplaza la típica imagen de alguna de los cientos de deidades hindúes, y los habitantes se reúnen allí cada día al amanecer y anochecer para participar en una "puja", celebración religiosa hindú.
"Estamos en deuda con Mahatma Gandhi por liberarnos. Ya no somos considerados intocables y somos ciudadanos normales. El nos ha dado justicia social y por eso es nuestro Dios", explicó a la televisión el sacerdote del templo. (EFE)