Los países miembros de la Unión Europea celebrarán el próximo miércoles una nueva cumbre para discutir las medidas contra la crisis financiera, antes del encuentro que mantendrán los dirigentes de los países de la zona del euro ese mismo día.
El p
residente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, anunció esta nueva reunión al término de una cumbre de la UE destinada a avanzar en un paquete global de soluciones a la crisis financiera.
Van Rompuy dijo que es "plenamente consciente de las sensibilidades" que genera la relación entre los veintisiete estados del organismo internacional y los países del euro, pero recalcó que el proceso de toma de decisiones entre ambos grupos "debe ser tan estrecho como sea posible".
Aun así, dejó claro que "quienes comparten una moneda común deben tomar las decisiones sobre esa moneda".
La reunión extraordinaria se ha convocado ante la petición de países, como el Reino Unido, que no pertenecen al euro para discutir entre los Veintisiete las medidas de aumento de la gobernanza económica en el área de la moneda única.
En términos más amplios, Londres ha formulado una petición formal para que los estados que no forman parte de la eurozona puedan discutir cuestiones relacionadas con la moneda única, ya que considera que tiene implicaciones para sus intereses económicos. Suecia y República Checa apoyan la idea, pero España la rechaza, pues cree que este planteamiento puede suponer que los países que no forman parte del euro condicionen los avances de la zona de la moneda única.