La violencia volvió a estallar en el centro de El Cairo, donde al menos 82 personas resultaron heridas, según el Ministerio de Sanidad, en choques entre partidarios y detractores de los Hermanos Musulmanes.
Los contendientes emplearon piedras, bombas molotov y escopetas de perdigones en la batalla campal, que se extendió por las plazas de Tahrir y Abdelmoneim Riad, el Puente 6 de octubre y la calle Ramsés.
Aún es confuso el origen de los choques, que comenzaron sobre las 16:00 hora local (14:00 hora GMT, 11:00 hora de Chile) cuando seguidores de los Hermanos Musulmanes llevaban a cabo celebraban una protesta multitudinaria junto al Tribunal Supremo.
Una fuente de los servicios de seguridad dijo a EFE que los enfrentamientos se iniciaron al encontrarse dos marchas -una de la oposición que partió de Tahrir y otra de la Hermandad, desde la Corte Suprema, que se ubica en la calle Ramsés.
Por su parte, la televisión egipcia sostiene que desconocidos atacaron la manifestación de los Hermanos y que a esto se sumó el incendio de un minibús del grupo islámico por parte de manifestantes opositores en Tahrir, que al final acabaron también implicados en los choques.
La agencia de noticias estatal egipcia, Mena, sugirió, además, la posibilidad de que miembros del "Black Bloc", una organización violenta y opaca integrada por jóvenes encapuchados, hubieran agredido a los seguidores de los Hermanos.
Mientras, en la provincia de Sharqiya, al norte de El Cairo, también se registraron disturbios entre manifestantes contrarios al presidente egipcio, Mohamed Mursi, y la policía frente a la casa del mandatario en Al Zaqaziq.