El gobierno estadounidense afirmó que no está tomando partido ante las protestas en Egipto que piden la renuncia del presidente Mohamed Mursi, al urgir a las partes en conflicto a que pongan fin a la violencia para que "el proceso democrático" continúe en ese país.
"No tomamos partido, no tenemos un partido en particular o un grupo o un interés al que estemos respaldando. Lo único a lo que apoyamos es al pueblo egipcio", dijo en una rueda de prensa un portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell.
Egipto "es una democracia ahora, el pueblo tiene derecho a dar a conocer sus opiniones y expresarlas libremente", subrayó.
No obstante, "estamos en contra de toda violencia e instamos a todas las partes a garantizar que el proceso democrático y la construcción de instituciones democráticas en Egipto pueden continuar", puntualizó Ventrell.
El portavoz no quiso comentar ni especular sobre el ultimátum de 48 horas dado por las Fuerzas Armadas de Egipto a las fuerzas políticas del país para que asuman su responsabilidad y logren un acuerdo.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, las Fuerzas Armadas señalaron que anunciarán una hoja de ruta para el futuro y supervisarán su aplicación "si no se realizan las reivindicaciones del pueblo en ese plazo".
Las masivas manifestaciones del domingo en todo Egipto fueron las más multitudinarias que vive el país desde la revolución que derrocó al régimen de Hosni Mubarak en febrero de 2011.
Algunas de las protestas en Egipto se han dirigido contra el presidente de EEUU, Barack Obama, y contra la embajadora de Washington en El Cairo, Anne Patterson.
Ventrell calificó hoy de "aberrante" y "censurable" que algunos manifestantes hayan personalizado sus protestas en la embajadora, al insistir en que EEUU no está tomando partido en esta nueva crisis en Egipto.