El líder izquierdista Andrés López Obrador anunció este domingo ante cientos de miles de simpatizantes en Ciudad de México que su movimiento recurrirá a acciones de resistencia civil pacífica para exigir el recuento de los votos y evitar el "fraude electoral".
López Obrador se autoproclamó vencedor de los comicios del 2 de julio ante sus seguidores, 1,1 millones, según la Secretaría de Seguridad Pública de la Alcaldía capitalina, en manos del izquierdista Alejandro Encinas.
"Tengo la certeza absoluta que, si se lleva a cabo el recuento de los votos, va a quedar demostrado que nosotros triunfamos", dijo López Obrador, quien según el recuento del Instituto Federal Electoral (IFE) quedó en segundo lugar con un 0,58 por ciento menos de votos que los que recibió el conservador Felipe Calderón.
El líder izquierdista anunció que a partir de esta semana se van a llevar a cabo "las primeras acciones de resistencia civil pacífica" y explicó que un comité ciudadano definirá las medidas que habrán de tomar.
Mientras el Tribunal Federal Electoral resuelve las impugnaciones a los comicios, López Obrador llevará a cabo otras dos medidas: el reforzamiento de campamentos ciudadanos en torno a los 300 consejos de distrito para "evitar que se extraigan o introduzcan" de forma ilegal papeletas electorales, y un nuevo mitin el 30 de julio.
La manifestación de este domingo comenzó en el Museo de Antropología y recorrió unos 6 kilómetros hasta el Zócalo, principal plaza pública del país, donde los seguidores de López Obrador gritaron la consigna "voto por voto, casilla (mesa electoral) por casilla", lema central de la protesta.
"Para la estabilidad política, económica y financiera del país; para contribuir a la paz social; (y) para alejar la confrontación irracional, (es necesario el recuento) voto por voto, casilla por casilla", dijo López Obrador, quien invitó a Calderón a que "acepte la revisión de las actas y el recuento voto por voto".
Según el líder político, el 60 por ciento de las 130.4778 actas electorales tiene "errores aritméticos".
Aseguró que hay "cerca de un millón y medio de votos que no están sustentados en las boletas (papeletas) electorales; o sea, las actas de escrutinio no reflejan la verdadera votación porque apuntaron más o menos votos que los depositados en las urnas".
Explicó que cuando se permitió abrir algunos paquetes electorales hubo casos en que el candidato conservador tenía "fraudulentamente" registrados en las actas de 100 a 200 votos más, mientras que él tenía, dijo, hasta 100 votos menos.
El izquierdista asegura que el IFE ha abierto "ilegalmente" los paquetes electorales y que se presta "para cuadrar las cifras" de los comicios y dar la victoria a Felipe Calderón.
El Tribunal Electoral de México tiene hasta el 31 de agosto para resolver las impugnaciones y declarar un ganador de las elecciones antes del 6 de septiembre.
Por su parte, en un comunicado, el IFE aseguró este domingo que los consejos de distrito acordaron abrir los sobres que contienen los votos en sólo 2.870 mesas de un total de 130.477 instaladas en el país, para contar voto por voto y "despejar las dudas de los representantes de los partidos y coaliciones".
El IFE recordó que los sobres con los votos sólo se pueden abrir cuando presentan muestras de alteración o bien cuando los resultados de las actas del escrutinio, que posee la autoridad electoral y cada partido, no coinciden, están ausentes o exhiben modificaciones. (EFE)