El grupo rebelde mexicano Ejército Popular Revolucionario (EPR), que surgió hace diez años en los estados de Guerrero y Oaxaca, amenazó este jueves con volver a la lucha armada si se reprimen las protestas de la izquierda.
La agrupación, a la que la inteligencia militar no califica de "guerrilla" ni considera un peligro para la seguridad nacional, protagonizó en 1996 diversas acciones armadas que costaron la vida a una decena de policías y militares.
La organización clandestina ha llevado a cabo desde entonces diversas acciones de propaganda y los analistas la consideran como una de las guerrillas más activas del sur de México, donde también opera el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
En una entrevista, dirigentes del EPR expresaron su apoyo a las protestas en Oaxaca y a la resistencia de la coalición "Por el bien de todos", que encabeza el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, contra el "fraude" en las elecciones del 2 de julio.
"Si el gobierno federal decide reprimir, cancelará la posibilidad de que el pueblo realice de manera pacífica las transformaciones sociales y abrirá el camino para el accionar contundente de nuestros comandos y unidades militares en el estado de Oaxaca y en otras entidades", advirtieron los dirigentes.
El grupo lanzó un llamamiento al gobierno de Vicente Fox para dar solución pacífica a los reclamos de la coalición izquierdista de López Obrador y al conflicto del magisterio en Oaxaca.
El EPR acusó al Estado mexicano de promover el "fraude" en las pasadas elecciones, que dieron la victoria al conservador, Felipe Calderón del oficialista Partido de Acción Nacional de Fox.
Uno de los dirigentes, conocido con el apodo de "José Arturo", consideró que en México se ha iniciado "el despertar de las masas populares para enfrentar las fuerzas represivas del Gobierno".
En su opinión, el EPR ha comenzado una rearticulación con organizaciones del mismo origen "con el objetivo de luchar por las causas sociales".
Los servicios de inteligencia mexicanos sitúan la aparición del EPR el 28 de junio de 1996, cuando hombres armados con fusiles y montados en caballos irrumpieron en un centro turístico de la localidad oaxaqueña de Huatulco, sobre el Pacífico, y abrieron fuego contra instalaciones policiales.
Ese ataque dejó al menos trece muertos, entre policías, civiles y rebeldes, de acuerdo con la información oficial.
Casi simultáneamente, otro escuadrón del EPR irrumpió en la plaza central de la montañosa localidad de Tlaxiaco, en una región de Oaxaca conocida como la Mixteca, donde dos personas resultaron heridas de bala, siempre de acuerdo con la versión oficial.
Las autoridades aseguran que "remanentes" del EPR operan en Oaxaca y Guerrero, pero se niegan a reconocerlo como "guerrilla clásica" y que esté detrás de las protestas de maestros y activistas que han dejado dos muertos en el primero de esos estados.
Los manifestantes de Oaxaca reclaman la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, a quien acusan de "represor" y de haber envilecido la actividad política. (EFE)