El ex presidente de Paraguay Fernando Lugo afirmó que interpondrá recursos internacionales contra el juicio político que le costó la Presidencia el pasado día 22, aunque admitió que ve "muy difícil" regresar al poder en las actuales condiciones.
Tranquilo y sonriente, el ex obispo católico indicó a la Agencia EFE que "la última palabra no está dicha" y que uno de sus últimos recursos es "pelear" en el exterior.
"Vamos a demandar al hecho que ocurrió el viernes pasado, si es posible, a estrados judiciales a nivel internacional", anunció desde la sede del partido País Solidario, del minoritario Frente Guazú, formación izquierdista que mantiene el apoyo.
Rodeado de sus más cercanos colaboradores, muchos de ellos ex ministros que lo acompañaron hasta su repentina salida del poder, el ex jefe de Estado adelantó también que nunca vislumbró que no completaría su gestión ni tampoco el momento ni la forma en que concluyó.
Consultado sobre las versiones que lo acusan de haber sido demasiado "blando" con sus oponentes respondió: "No sé si blando, pero Fernando Lugo nunca ha confrontado cuando la confrontación podía llevar a la polarización de la sociedad".
Lugo se mostró partidario de que la clase política de su país reciba "un llamado de atención" de la comunidad internacional.
"Algo tienen que hacer", advirtió el ex mandatario, que no obstante ve "muy difícil" volver a la Presidencia y aclara que ese no es el objetivo de las movilizaciones pacíficas que él ha impulsado desde comienzos de la semana.
El descontento de la gente
Las marchas tienen como meta "que la gente demuestre su descontento", sostuvo, para luego agregar que también "tiene el derecho a manifestarse, a demostrar su indignación y que no están de acuerdo con lo que ha acontecido la semana pasada".
Sin abandonar su habitual tono conciliador pese a la difícil situación en la que se encuentra, Lugo defendió la postura asumida en el proceso por las Fuerzas Armadas, "una de las instituciones más creíbles del país".
Asimismo defendió la actuación de la Iglesia católica, de la que se desvinculó para hacer carrera política y que en esta crisis le pidió dimitir, por haber querido "pacificar".
"Ellos han interpretado que lo mejor que podían hacer era darle el apoyo al presidente que asumió el sábado pasado", observó.