Jesuita secuestrado en dictadura: El padre Bergoglio no nos denunció

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Autor: Redacción Cooperativa

Francisco Jalics salió al paso de las versiones que cuestionan al papa por su actuación en materia de derechos humanos.

Fue más explícito que en otra declaración que emitió la semana pasada.

Jesuita secuestrado en dictadura: El padre Bergoglio no nos denunció
 EFE

Hoy se reveló en Argentina el video de una declaración judicial de 2010 en Bergoglio asegura haber pedido dos veces por los sacerdotes secuestrados a la Armada.

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El sacerdote jesuita Francisco Jalics, quien fue secuestrado durante la dictadura argentina junto a su colega Orlando Yorio, salió a negar que ambos hayan sido denunciados por Jorge Mario Bergoglio, el actual papa Francisco, quien en esa época encabezaba esa orden religiosa en el país.

"Es un error afirmar que nuestra captura ocurrió por iniciativa del padre Bergoglio", dijo Jalics en relación con la controversia que se suscitó apenas conocida la elección del cardenal trasandino como sucesor de Benedicto XVI.

El religioso, que vive en un monasterio alemán, explicó en un comunicado que ha seguido las denuncias que involucraban a Bergoglio en su desaparición, pero "el hecho es: el padre Bergoglio no denunció a Orlando Yorio ni a mí''.

Yorio y Jalics (que hoy vive en la localidad de la Alta Franconia de Wilhelmsthal) estuvieron detenidos ilegalmente en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en 1976. Dos años después ambos pudieron salir del país.

En 1976 Jorge Bergoglio era el superior provincial de los jesuitas en Argentina. Según reportó La Nación, sectores kirchneristas han cuestionado con fuerza su actuación en esos años, acusándolo de desproteger a los sacerdotes y posibilitar su secuestro.

Incluso el periodista Horacio Verbitsky, titular del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), acusa a Bergoglio de haber entregado a los sacerdotes, que trabajaban en el barrio de Flores.

Las verdaderas causas

"Antes me inclinaba por la idea de que habíamos sido víctimas de una denuncia. Pero a fines de los 90, después de numerosas conversaciones, me quedó claro que esa suposición era infundada", explicó Jalics en el comunicado publicado hoy, en el que aclara además que Yorio y él fueron secuestrados por su conexión con una catequista que primero trabajó junto a ellos y "luego ingresó en la guerrilla".

"Durante nueve meses no la vimos más (a la catequista), pero dos o tres días después de su detención también fuimos detenidos. El oficial que me interrogó me pidió los documentos. Cuando vio que había nacido en Budapest creyó que era un espía ruso", contó el sacerdote, según replicó Clarín.

Esto se sumó a que "en la congregación jesuita argentina y en círculos católicos se extendieron en los años previos informaciones falsas que indicaban que nos habíamos mudado a los barrios carenciados porque pertenecíamos a la guerrilla. Pero ese no era el caso. Supongo que estos rumores fueron motivados por el hecho de que no fuimos liberados inmediatamente", añadió en el comunicado, publicado en la página web de los jesuitas alemanes.

 

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Bergoglio era en 1976 el jefe de los jesuitas en Argentina. Ha sido acusado de desamparar e incluso delatar a los curas raptados por la dictadura.

Reconciliado con el pasado

Jalics emitió un primer comunicado el viernes de la semana pasada, pero éste había sido menos claro y multiplicado las especulaciones: "No puedo juzgar el papel de Bergoglio en estos sucesos", decía en alusión al tema del secuestro, agregando luego que él y el hoy papa se habían reconciliado hace tiempo, en el año 2000, cuando se "abrazaron solemnemente''.

"Yo me he reconciliado con lo sucedido y considero, por lo menos por mi parte, el asunto cerrado", declaraba respecto del rapto de 1976.

Sus dichos se sumaron a los del portavoz jesuita, Thomas Busch, que aseguró que Jalics "está en paz con Bergoglio".

El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, hizo notar el viernes que las cortes argentinas nunca habían acusado de ningún delito al papa Francisco, que él había rechazado todas las acusaciones en su contra y que, por el contrario, "ha habido muchas declaraciones que demuestran cuánto hizo Bergoglio para proteger a muchas personas en esa época''..

Bergoglio intercedió ante militares

Este mismo miércoles se difundió un video que muestra el testimonio dado en 2010 por el  entonces arzobispo de Buenos Auires en un juicio por crímenes de lesa humanidad, en el que declara que personalmente intercedió dos veces ante el jefe de la Armada, el almirante Emilio Massera, por el secuestro de dos jesuitas. 

"Me reuní dos veces con el comandante de la Marina en ese momento, con Massera", dijo Jorge Bergoglio hace tres años ante el tribunal de Buenos Aires que juzgó los crímenes cometidos en la mayor cárcel de la última dictadura (1976-1983), la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), bajo la dirección de Massera.

"Mire, Massera, yo quiero que aparezcan", le comunicó Bergoglio como padre provincial de los jesuitas en la segunda entrevista, que -según dijo a Tribunales- "fue muy fea y duró menos de 10 minutos".

Esta segunda entrevista ocurrió dos meses después de la primera cita, cuando, según Bergoglio, "ya era casi seguro que (a los dos jesuitas) los tenían ellos (la Armada)".

Antes de que Orlando Yorio y Franz Jalics fueran secuestrados por el régimen militar en 1976, el ahora Papa Francisco admitió haberse reunido "con ellos dos y con todos los jesuitas que trabajaban en ese frente de opción por los pobres" en barrios marginales de la capital argentina.

Negó haberles hecho reproches y señaló que tampoco notó "nada especial que los acentuara respecto a los otros sacerdotes". Durante el juicio por el secuestro de los dos sacerdotes una testigo, María Elena Funes, que realizaba tareas de alfabetización y evangelización en el mismo barrio que ellos, afirmó que Yorio, fallecido en el año 2000, le contó que el "jefe de la orden" les había quitado el permiso para ejercer en ese sitio "por razones ideológicas".

En tanto, Massera falleció antes de que finalizara el "megajuicio" por crímenes cometidos en la ESMA, que en octubre de 2011 condenó a cadena perpetua a 11 represores de la dictadura, entre ellos los ex marinos Jorge "Tigre" Acosta y Ricardo Miguel Cavallo.

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