Ante las especulaciones que implica su salida desde el gobierno y su futuro en la política nacional, el Presidente Sebastián Piñera indicó que aunque está conforme con lo realizado durante la gestión que termina no planea volver a postularse para la Presidencia en cuatro años más.
"No está en mis planes hoy día repostular a la Presidencia", aseguró Piñera en entrevista con la agencia Efe, que destaca la figura del Mandatario como el primero elegido desde las filas de la derecha en medio siglo.
"La centro derecha tiene muchos liderazgos. Es bueno que florezcan todas las flores. Cuando llegue el momento de elegir a nuestro candidato, veremos quién es el que está mejor posicionado, pero todavía falta mucho", reflexionó Piñera.
En el momento más alto de su administración en cuanto a popularidad, el Mandatario indicó que aunque tiene muchos planes no piensa seguir ligado a las actividades partidistas, pero sí a "la política con mayúsculas", deseándole una buena gestión a Michelle Bachelet.
La derecha y el pasado
Mencionando la minoría parlamentaria que marcó los últimos cuatro años, Piñera se quejó que "en algunas materias la oposición fue muy obstruccionista", aunque reconoció que a veces los problemas venían de sus propias filas.
"La centroderecha chilena no puede tener sus ojos clavados en el pasado", sino que debe demostrar "un compromiso inquebrantable y definitivo con la democracia, la libertad y los derechos humanos", señaló.
Consultado sobre el régimen de Augusto Pinochet, Piñera sostuvo que este "no respetó las libertades y cometió muchos abusos en contra de los derechos humanos, sin perjuicio de reconocer que, al mismo tiempo, hizo una obra modernizadora que fue valiosa", añadió.
"Algunos creen que los gobiernos de derechas se ocupan sólo del crecimiento económico, el funcionamiento de los mercados y el orden y la seguridad, pero mi Gobierno -enfatizó- se preocupó también por la igualdad de oportunidades, la lucha contra la pobreza, la justicia social, la protección del medioambiente y los derechos de las mujeres y las minorías".
Metas y dificultades
Al hacer balance su presidencia, Piñera admitió que "nunca se puede hacer todo lo que uno quiere", pero aseguró que logró gran parte de las metas que se propuso.
En este sentido describió como una de las tareas que más esfuerzo requirió la reconstrucción del país tras el devastador terremoto del 27 de febrero de 2010.
"Logramos recuperar el liderazgo, la capacidad de crecer, crear puestos de trabajo y reducir la pobreza y las desigualdades", algo que en su opinión se había perdido durante el anterior gobierno de Bachelet.
Además de por las grandes expectativas que abrió su triunfo electoral tras 20 años de gobiernos de centroizquierda, Piñera explicó que gobernar se le hizo más difícil porque los chilenos se volvieron "más exigentes e impacientes".
Lo anterior quedó demostrado con la nueva ola de las protestas estudiantiles que arreciaron a partir de marzo de 2011, las cuales simplificó en cifras, al igual que otros temas polémicos como los vinculados a grandes proyectos energéticos.
"En Chile hay cuatro millones de estudiantes. Los que se manifestaban eran 50.000 y pedían que toda la educación fuera pública. Yo no estoy de acuerdo con eso. Eso es un monopolio, un atentado contra la libertad", dijo.
Por último también dijo recordar en el epílogo los problemas con los jueces, a los que en ocasiones criticó según dijo, por "preocuparse más de los derechos de los delincuentes que de los de las víctimas".