Las viudas de cuatro ex trabajadores de Enami Ventanas llegaron hasta la Fiscalía de Quintero tras enterarse de los resultados de las pericias realizadas por el Servicio Médico Legal (SML), que confirman la presencia de plomo, arsénico y cobre en cuatro de los 28 cuerpos exhumados de los empleados, en la Región de Valparaíso.
Se trata de Gabriel Arroyo Román, Clemente Aguilera Romero, Raúl Lagos Bastías y Héctor Torres Villalón. Esto abre nuevas aristas en este caso como, por ejemplo, buscar responsabilidades no solo institucionales, sino que también personales.
A la salida de la reunión con el fiscal jefe Mauricio Dunner, las mujeres recordaron los duros momentos de sus maridos antes de morir: "Cuando fue a que el médico lo viera en la empresa, le dijeron que ese no era accidente laboral, que parecía que botara pedazos de carne molida".
"Los últimos tres meses fue de una agonía espantosa porque él por la sonda botaba sus órganos echo pedazos", recordó una de las viudas.
Los cuerpos de los ex trabajadores fueron exhumados el 7 de septiembre del 2012 desde el cementerio de Puchuncaví. El paso ahora, según contó el fiscal Dunner, es buscar la responsabilidad de quiénes tenían que velar por la seguridad de los ex funcionarios de la empresa.
"En materia penal, la responsabilidad es personal. No hay ni responsabilidad del Estado ni responsabilidad de la empresa. Lo que debemos determinar nosotros es si hubo negligencia de parte de algunas de las personas encargadas de velar por la salud de estos trabajadores", explicó.
Dunner añadió que quién haya sido el encargado "no fue cuidadoso, incurrió en negligencia e irresponsabilidad, y permitió que ellos se contaminaran".
Ahora, continuarán las diligencias del SML con los 28 cuerpos de los ex trabajadores. Algunos aún faltan por exhumar de algunos cementerios en la zona y la labor ahora es determinar si la causa de la muerte corresponde o no a la presencia de estos metales pesados en los primeros cuatro cuerpos de los ex funcionarios.