Reportaje de The New York Times muestra falencias del sistema de pensiones chileno
Un extenso informe del diario estadounidense afirmó que el modelo de pensiones chileno, que Bush quiere aplicar, no es el indicado para la situación económica que atraviesa el país norteamericano.
El periódico estadounidense The New York Times detalló en un reportaje aparecido este jueves las falencias que posee el sistema de fondos de pensiones chileno, el cual ha sido citado como referente por el presidente Bush.
El reportaje recordó que hace 25 años Chile comenzó este "experimento" de fondos de pensiones que "en lugar de financiar las pensiones a través de un sistema en el cual los trabajadores, empleados y el Gobierno contribuyen, millones de personas empezaron a pagar el 10 por ciento de sus salarios a cuentas privadas de inversión que ellos controlaban".
Bajo las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que han sido citadas por el presidente George W. Bush como un modelo para sus planes de renovar la Seguridad Social, el diario neoyorquino afirmó que la "promesa es que las inversiones, al ayudar a acelerar el crecimiento económico y generar mayores retornos, entregaría mayores beneficios mensuales a las pensiones que los que ofrece el sistema tradicional".
Sin embargo, el reportaje afirmó que "ahora que la primera generación de trabajadores que dependen de este sistema esta empezando a jubilarse, los chilenos se han encontrado que está muy lejos de ser lo que originalmente se les había prometido bajo el régimen de Augusto Pinochet".
Además añadió que este sistema significa además un alto gasto para el Estado, ya que "para el éxito del programa, en términos económicos, el Gobierno destina miles de millones de dólares para una red de seguridad que amortigüe las contribuciones de aquellos que no alcanzaron a depositar lo suficiente para recibir una pensión mínima de 140 dólares al mes (poco más de 80.000 pesos)".
Esto, según los opositores a la proposición del presidente estadounidense, significa que todos los trabajadores temporales o que no tienen un contrato fijo quedan fuera del sistema, tal como ocurre en Chile.
The New York Times explicó que "muchos trabajadores de clase media que contribuyeron regularmente, están encontrando que sus fondos privados fueron sobrecargados con intereses ocultos que pueden haber absorbido tanto como un tercio de su inversión original, lo que se transforma en menos beneficios que si se hubieran quedado en el antiguo sistema".
El reportaje ejemplificó esta situación con el caso de Dagoberto Sáez, es un técnico laboratorista de 66 años que planea jubilar en marzo a causa de un reciente ataque al corazón, que gana cerca de 558 mil pesos al mes. "Su fondo de pensión le informó que sus casi 24 años de depósitos regulares financiarán una renta vitalicia por 20 años de sólo unos 185 mil pesos al mes", relató el medio.
Sáez enfatizó que "colegas y amigos con el mismo grado de pago, pero que se quedaron en el sistema antiguo ( ) se están retirando con una pensión de casi 410 mil pesos al mes. Mientras yo, que tengo un salario digno, voy a terminar con uno de pobreza, todo porque creí en las promesas que nos hicieron en 1981".
El matutino aseguró que "son muchos los chilenos que se encuentran en la misma situación que el señor Sáez" y citó al ministro de trabajo, Ricardo Solari, quien aseguró que "el sistema requiere una reforma", porque pese a que el método "tiene fortalezas es imposible pensar que un sistema de esta naturaleza resolverá las necesidades de los chilenos cuando lleguen a la tercera edad".
Solari explicó que el Gobierno está contemplando una revisión al sistema de pensión, donde se analizará la posibilidad de reducir los beneficios o fijar una edad de retiro más alta.
El proyecto de implantar las AFP en Estados Unidos
En propuestas formuladas en Estados Unidos para cuentas individuales, los partidarios de la privatización parcial del sistema de Seguridad Social pretenden superar los problemas presentados en Chile y han sugerido, por ejemplo, fijar límites más bajos en los honorarios que los encargados de los fondos podrán destinar al nuevo método y continuar proporcionando una parte importante de renta de retiro a través del sistema tradicional de pagos.
El programa de Chile difiere al que el presidente Bush está considerando ya que en este último la participación será voluntaria, no como ocurrió en nuestro país, donde toda la gente que se incorporó a trabajar desde 1981 tuvo que incorporarse al actual sistema.
Por otra parte, nuestro país tuvo cuidado en acumular durante varios años los excesos de presupuesto, antes de comenzar su sistema privado, en contraste al gran déficit económico que hay actualmente en Estados Unidos.
El ejemplo chileno también deja en evidencia que introducir cuentas privadas no soluciona los problemas presentes en Estados Unidos, Europa y Japón, donde el sistema "pay-as-you-go" (retención fiscal realizada por la empresa) sigue siendo el principal sistema de ayuda al retiro del Gobierno.
Chile ha gastado más de 66 mil millones de dólares en beneficios desde que la privatización fue introducida. A pesar de las proyecciones iniciales de que el sistema sería independiente económicamente, el gasto en mantenerlo se lleva casi un cuarto del presupuesto público, casi tanto como el gasto en la educación y la salud juntos.