Experto afirmó que nueva ley no solucionará falta de donantes efectivos
En el 95 por ciento de los casos las familias respetan la voluntad del fallecido, indicó.
Sin embargo, la precaria infraestructura hace perder muchos donantes potenciales.
El coordinador médico de la Corporación del Trasplante, doctor Diego Buchuk, apuntó que la ley de donaciones que actualmente se discute no solucionará los problemas que afectan a las donaciones de órganos en el país, ya que estas dificultades se deben principalmente al déficit de infraestructura hospitalaria en el sistema de salud público, ante los muchos potenciales donantes que mueren antes de que se puedan realizar las gestiones.
Respecto a la ley de donación, que apunta a defender la voluntad de quienes desean entregar sus órganos al morir, Buchuk señaló a Lo que Queda del Día que "no va a tener ninguna influencia en la cantidad total de donantes, porque de las personas que manifiestan su voluntad en vida de ser donantes y a la familia se le plantea la voluntad, en el 95 por ciento de los casos lo respetan".
"El problema no está en que los chilenos no queramos ser donantes o que seamos una sociedad egoísta, el problema principal es que no existe la infraestructura ni la gestión dentro de los hospitales para poder manejar a estos donantes", declaró Buchuk
Para concretar un transplante, se trata de buscar en los centros hospitalarios a un denominado "donante potencial", que "es alguien que esté en condición neurológica de muerte encefálica, donde legalmente está fallecido, pero con apoyo externo que permite que el corazón del paciente permanezca latiendo", explicó el doctor.
Buchuk agregó que hay una alta cantidad de potenciales donantes que "se están perdiendo en el sistema", porque al no poder conservarse adecuadamente, desarrollan el paro cardíaco, que inhabilita un transplante de órganos como el corazón o los riñones, puesto que al no haber flujo sanguíneo, se dañan rápidamente.
Dentro de las cifras que maneja la Corporación del Transplante, Chile debería tener 600 potenciales donantes al año, la mitad de ellos donantes efectivos. El año 2008 se registraron 250 potenciales, de los cuales 116 fueron efectivos.
En cuanto al caso de Felipe Cruzat, menor que permanece a la espera de un corazón, Buchuk señaló que se trata de un receptor pediátrico, por lo que "se debe esperar otro niño que sea donante o un adulto que esté en los 45 kilos y cerca de 1,5 metros de altura", siendo esas condiciones las que hacen que sea muy difícil la concreción del transplante. "El año pasado tuvimos sólo dos donantes pediátricos", puntualizó.