Telescopio chileno comprobará la existencia del planeta más joven
Científicos ponen en duda que exista el HL Tau b.
Esperan que con el radiotelescopio ALMA pueda comprobarse.
La existencia del planeta más joven descubierto hasta el momento, el HL Tau b, sólo se podrá comprobar con certeza cuando entre en operación en Chile el ALMA, el mayor radiotelescopio del mundo, afirmó dijo Salvador Curiel, astrónomo mexicano que cuestiona la veracidad de ese hallazgo.
El complejo ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), que contará con 66 antenas de 12 metros de diámetro y en cuya construcción participan la Unión Europea, Japón, Estados Unidos y Chile, será el único con la capacidad suficiente para confirmar si ese exoplaneta existe realmente.
Curiel, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en compañía de un colega mexicano y dos científicos españoles del español Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), recientemente publicaron una investigación en la que ponen en duda que HL Tau b sea un protoplaneta.
Además, su investigación, publicada en la revista The Atrophysical Journal Letters, apunta a que junto a la estrella HL Tau, donde estaría ubicado el supuesto nuevo cuerpo celeste, hay otro elemento que sí podría ser un planeta en formación.
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| El complejo ALMA contará con 66 antenas. |
La investigación
Los dos mexicanos y dos españoles llevan más de diez años estudiando con medios ópticos, infrarrojos y radiotelescopios un área del espacio en la que se encuentra en proceso de formación la nueva estrella.
Los estudios se han centrado en el llamado "disco de acreción" de la joven HL Tau, una nube en forma de disco plano que se forma alrededor de cualquier estrella en nacimiento, donde se desarrollan además los planetas.
Un grupo de científicos en 2002, liderados por William Welsh, de la Universidad de California (EEUU), presentó en varios congresos de astronomía evidencias que sugerían la presencia de un planeta o de una estrella de baja masa en el disco de HL Tau.
En 2008 otro equipo de investigadores, encabezados por la astrofísica Jane Greaves, de la Universidad de St. Andrews (Escocia), utilizó un radiotelescopio con el que detectó emisiones de radiación en el mismo punto, lo que los llevó a confirmar la existencia del protoplaneta, el primero hallado por medio de esta herramienta en la historia.
Ese supuesto planeta tendría 14 veces la masa de Júpiter.
