Ministro Galilea descartó que aprobación de convenio de semillas afecte a la agricultura
Señaló que garantizará la protección de los obtentores que produzcan variedades nuevas.
Director del SAG dijo a Cooperativa.cl que UPOV 91 no abre las puertas a las semillas transgénicas.
El ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, descartó que la aprobación del Convenio UPOV 91, que otorga derechos sobre la propiedad de las semillas modificadas a sus dueños, tenga un efecto negativo sobre la agricultura nacional.
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Tal como lo señala el propio convenio, el principal objetivo es garantizar a los obtentores de una variedad vegetal nueva el derecho sobre esa variedad que ha sido su creación", indicó el titular de Agricultura al diario La Segunda. Galilea añadió que el UPOV nada tiene que ver con las variedades nativas que son de libre disposición.
En esa vía señaló que "no puede una persona ir a patentar la papa chilota. Eso no existe y por lo tanto esa papa es de libre acceso. Lo que sí es que alguien podría utilizar una variedad nativa para generar una nueva variedad y en ese caso podría estar protegida por el convenio".
Oportunidades para el desarrollo
En tanto, el director del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Horacio Bórquez Conti, señaló a Cooperativa.cl que la aprobación del convenio "significa oportunidades para el desarrollo de nuevas variedades en la agricultura chilena y la protección de aquellas variedades que se generan".
Bórquez destacó que el convenio "le da la oportunidad a los pequeños productores para que hagan su desarrollo de semillas, tengan desarrollo de semillas, innoven en su semillas y las tengan protegidas permanentemente", negando que inste a un monopolio de las semillas como señaló la red ciudadana Chile Sin Transgénicos.
El director del SAG dijo que "si uno hace un análisis, alrededor del 40 al 50 por ciento de los productores esperan mejorar sus variedades, y esto (el convenio) le da una oportunidad a que quien sea capaz de desarrollarla, a quien sea capaz de hacer esa innovación, tenga protegida su semilla, tenga protegidos sus derechos básicamente intelectuales" y añadió que los pueblos originarios también tienen la posibilidad de registrar sus variedades.
Bórquez señaló que en Chile sólo "hay 700 semillas protegidas, de más de 1.700 semillas que están registradas por todo Chile, de las cuales más de mil son públicas, de comercialización directa, y alguien debería hacer algo con alguna de esas semillas, para que estas semillas el día de mañana también puedan ser protegidas".
Nula regulación de transgénicos
El director del SAG indicó que de ninguna manera la aprobación del UPOV 91 significa la entrada de las semillas transgénicas al país e indicó que la ley de obtentores vegetales, próxima a revisarse en el Congreso, vendrá a regular la inexistencia de reglas para el cultivo de semillas genéticamente modificadas.
"De partida en Chile entran los transgénicos, es un problema porque Chile no puede producir transgénicos y sin embargo entran transgénicos", señaló.
"Claramente lo que hace la nueva ley de transgénicos es regular el cultivo de transgénicos, que está prohibido en Chile pero no está regulado. Solamente se pueden cultivar transgénicos que salen al exterior", añadió Bórquez .