Científicos determinaron que gran parte del agua en los océanos pudo provenir de los cometas
El líquido en la Tierra posee una composición similar al hielo encontrado en el asteroide 103P/Hartley2.
El análisis de la proporción de deuterio o hidrógeno pesado (D/H) confirmó la teoría.
Una buena proporción del agua de los océanos pudo proceder de los cometas, más de lo estimado hasta ahora, según un grupo de científicos que estudió uno de esos cuerpos celestes.
A esta conclusión llegó un equipo internacional de expertos coordinado por Paul Hartogh del Instituto Max-Planck para Estudios del Sistema Solar de Alemania, después de detectar por primera vez en un cometa agua con una composición similar a la de los océanos terrestres.
Su investigación, publicada este miércoles en la revista británica Nature, pudo realizarse gracias a los instrumentos del Observatorio Espacial Herschel, de la Agencia Espacial Europea.
Los científicos descubrieron que el agua de los océanos terrestres tiene la misma composición que el hielo hallado en un cometa identificado como 103P/Hartley2, de la familia de Júpiter y cuyo origen está en el cinturón de Kuiper, el conjunto de cuerpos de cometa fuera de la órbita de Neptuno.
Para llegar a esta conclusión, Hartogh y su equipo determinaron la proporción de deuterio o hidrógeno pesado (D/H) en el agua del 103P/Hartley 2. En tanto que seis otros cometas analizados con el mismo Instrumento Heterodino para el Infrarrojo Lejano de Herschel (HIFI) en los últimos años dieron valores muy distintos de D/H al existente en nuestros océanos, por lo que no pudieron aportar más del 10 por ciento del agua terrestre.
Seca en sus orígenes
Los análisis sobre el origen de los océanos fueron motivo de debate puesto que varias investigaciones apuntaban a que procedió principalmente del impacto de los asteroides con la Tierra.
Hartogh explicó que en el periodo de su formación la Tierra era muy seca, por lo que el agua que hubiera en ese momento se evaporó al espacio. Según creen los científicos, el agua surgió unos 8 millones de años después, por lo que los candidatos para suministrarla fueron los cometas y los asteroides.
Es posible establecer de dónde procedió el agua analizando la composición isotópica, especialmente la proporción de deuterio de hidrógeno (D/H), señaló el científico.