Banca privada quiere compromisos de Grecia para reestructurar su deuda
El director del IIF negó que un rechazo de Atenas suponga la quiebra del país.
Recalcó sí que la crisis helénica envuelve riesgos sociales y políticos.
La banca privada, representada por el Instituto Internacional de Finanzas (IIF), instó este martes a Grecia a respetar el compromiso de una quita del 50 de la deuda pública del país en manos privadas, que asciende a 206.000 millones de euros.
El di
rector gerente del IIF y jefe de las negociaciones con Atenas, Charles Dallara, llamó a Atenas a "honrar" su compromiso, en una conferencia de prensa en Zúrich en la que negó que hubiera manifestado que un rechazo de Grecia a la oferta de las entidades financieras privadas supondría la quiebra automática del país.
Dallara señaló que no hay por ahora "respuesta formal" a la última oferta del IIF por parte de las autoridades griegas, pero expresó su confianza en que se podrá "trabajar en los próximos días; es una cuestión que interesa a todo el mundo".
El representante de la banca privada subrayó que se busca un "acuerdo voluntario" con Grecia y explicó que no puede dar un plazo concreto sobre cuándo debería terminar la negociación actual.
Declaró que el futuro de Grecia tiene una connotación económica, pero también política y social, e indicó que en estos momentos está en juego no solo la estabilidad de ese país, sino también del resto de la zona euro y del sistema financiero mundial.
"Sabemos que se han hecho grandes esfuerzos para construir la zona euro desde hace décadas y supondría un grave riesgo poner esas décadas de progreso en riesgo por la gestión de la deuda griega", agregó el principal negociador del IIF con Atenas.