Moreira celebró inhabilitación de Garzón: La justicia castiga la maldad
El diputado UDI dijo que, tal como hizo con ciudadanos españoles, el magistrado "actuó en forma ilegal" ante Pinochet.
"Tarde o temprano la justicia castiga", reflexionó.
El diputado UDI Iván Moreira salió a celebrar la decisión adoptada este jueves por el Tribunal Supremo Español de inhabilitar por 11 años al juez Baltasar Garzón, al declararlo culpable de prevaricación por haber ordenado escuchar las conversaciones de los imputados de un caso de corrupción con sus abogados..
"A quien actúa con maldad tarde o temprano la justicia lo castiga", dijo Moreira aludiendo al rol que jugó Garzón cuando, en octubre 1998, emitió una orden detención contra el entonces senador vitalicio Augusto Pinochet, quien estaba en Londres para operarse de una hernia, lo cual le valió pasar 503 días en Inglaterra, acusado internacionalmente de violaciones a los derechos humanos.
"Esta condena la aplaudimos porque la sentimos como merecida. (Garzón) siempre actuó tratando de usar sus casos para ganar protagonismo personal", opinó Moreira, señalando que la inhabilidad y expulsión dictada por sus pares muestra que el magistrado "terminó atrapado en su ley".
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| El gremialista protagonizó una recordada huelga de hambre durante la detención del dictador en Londres. (Foto: UPI) |
"Cuando el Tribunal Supremo de Justicia español por unanimidad, inhabilita, expulsa y condena al Juez Garzón, está demostrando que (él) no tiene ni tenía ninguna credibilidad. ¿Quién puede creer entonces en la forma que actuó, no solamente con el general Pinochet, sino que con ciudadanos, dirigentes políticos a quienes espió, operando de una manera claramente ilegal?", expresó el diputado.
La resolución de máximo tribunal hispano dejó "demostrado que así no se hace justicia: con ilegalidad no se hace justicia", concluyó el parlamentario, considerado hasta hoy uno de los más "fieles" defensores de Pinochet y que, durante la detención en Londres protagonizó una recordada huelga de hambre.
La acción, anunciada el viernes 23 de octubre de 1998, la definió entonces el diputado como un "desesperado intento por darle apoyo a quien está abandonado y secuestrado a la suerte de potencias extranjeras".
Moreira depuso la protesta cinco días después y años más tarde, al ser consultado por el episodio, lo ha calificado como un "error político" que atribuye a su "inmadurez".
