Autor de matanza en Noruega planeó atentar contra el Palacio Real y el Parlamento

Publicado:
Autor: Cooperativa.cl

Anders Breivik quería poner tres autos bomba en Oslo, capital de dicho país.

Asimismo dijo que quería matar a todas las personas que estaban en Utoya.

El ultraderechista Anders Behring Breivik confirmó este jueves en el juicio por la masacre del pasado 22 de julio en Noruega que planeó atentar contra el Palacio Real, el Parlamento, la sede del Partido Laborista y varios medios noruegos.

ImagenSu plan inicial era colocar tres autos bomba en Oslo: dos con una tonelada de explosivos cada uno en el complejo gubernamental y la sede del Partido Laborista, y el otro -con la mitad de potencia- en el Ayuntamiento, el Parlamento o el Palacio Real.

El ataque contra la isla de Utoya, escenario del campamento de las Juventudes Laboristas y donde cometió una masacre, era una posibilidad que manejaba en caso de no poder realizar los tres atentados con auto bomba, según admitió.

El hipotético atentado contra el palacio se produciría en ausencia de la familia real, ya que herirles "sería inaceptable", pues Breivik dijo ser "seguidor de la monarquía", según la transcripción de su declaración difundida por medios digitales noruegos.

En el caso de salir con vida, su idea era conducir en motocicleta desde palacio hasta Blitzhus, un centro okupa de Oslo, "ejecutar a tantos okupas como fuera posible", y a continuación seguir hasta la sede del periódico Dagsavisen y hacer lo mismo.

"Objetivos legítimos"

Breivik afirmó que en Utoya "el objetivo era usar el rifle como detonador y el agua como arma de destrucción masiva. El objetivo era matar a todos".

Muchos de los asistentes se ahogarían, ya que "es difícil nadar cuando se tiene miedo a morir", pensó Breivik, que también planeaba degollar a varios laboristas destacados, como la ex primera ministra Gro Harlem Brundttland, y filmar las ejecuciones.

El extremista noruego dijo que era consciente de que Utoya sería un "objetivo problemático", incluso entre otros "militantes nacionalistas", por la presencia de menores de edad, que él había calculado que serían la cuarta parte del total, no casi la mitad, lo que calificó como "no deseable".

"Yo no soy un asesino de niños. Pienso que todos los activistas políticos que eligen luchar por el multiculturalismo y trabajan en una organización así son objetivos legítimos", afirmó.