Ezzati: Soñemos con un país reconciliado y esperanzado
"El presente nos brinda la oportunidad de dolernos de nuestros desencuentros pasados y presentes", expresó en Te Deum.
Llamó a los jóvenes a aportar "con todos los medios no violentos a su alcance".
El arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, llamó a conmemorar "el día de la patria con la mirada puesta en el futuro", durante su mensaje en el tradicional Te Deum que estuvo centrado en la conmemoración de los 40 años del golpe y la desigualdad social.
"Como no hay futuro sin memoria, el presente nos brinda la oportunidad de dolernos de nuestros desencuentros pasados y presentes. Estos han sido muy recordados con testimonios contrastados de los últimos días de la Unidad Popular, del Golpe de Estado y del establecimiento del Régimen Militar", señaló.
Ezzati aseguró que son "relatos fragmentarios que dependen de recuerdos y del lugar desde donde hablan los testigos, aunque delatan también el deseo de llegar a una historia única y depurada de lo sucedido".
"Sin embargo, creemos necesario no perder la visión", añadió y recordó el mensaje que el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal publicó la semana pasada en el que señaló: "Verdad, justicia y reconciliación: es el camino que hemos propuesto para una vida digna y una convivencia humanizante".
Desigualdad
Durante su mensaje, Ezzati se preguntó "¿Cómo poder contribuir a la solución de los acuciantes problemas sociales y políticos y responder al gran desafío de la pobreza y de la exclusión? ¿Cómo hacerlo en un país que se encuentra en un profundo proceso de cambios sociales culturales y políticos?".
Al respecto señaló que "hay signos de que nuestro ropaje institucional nos queda estrecho y surge la expresión ciudadana pidiendo cambios y reformas profundas".
"La desigualdad económica y de oportunidades parece un mal endémico difícil de corregir, condenando a la exclusión injusta y a la invisibilidad a varios colectivos sociales", expresó refiriéndose a inmigrantes, mujeres, jóvenes, personas con discapacidad, grupo étnicos, entre otros.
Jóvenes encapuchados
También se dirigió a los jóvenes y los animó a hacer sus aportes al bien común de la sociedad "con todos los medios no violentos a su alcance" y a que construir un mundo mejor de hermanos, justicia, paz, amor y solidaridad.
"En eso no nos hacen un favor los jóvenes con rostro cubierto o con piedras en la manos", puntualizó.
Ezzati recordó la "crisis de la confianza" que afecta a las autoridades y que fue parte de su mensaje en el Te Deum del 2012 y señaló que "hay que enriquecer el cultivo de la confianza con la cultura del encuentro, que implica la actitud más activa de hacerme cargo del otro, de comprometerme con su cuidado, con su crecimiento, con su libertad".
"Soñemos con un país justo"
Finalmente, Ezzati expresó: "Soñemos con un país en que redescubramos la gratuidad en nuestras relaciones personales e institucionales; soñemos con un país en que las personas estén exactamente en el centro de nuestra preocupación y de nuestro quehacer; soñemos en reconocernos como hermanos, como hermanas, más fraternos aún con los más débiles, vulnerables y discapacitados".
"Soñemos con un país reconciliado, soñemos con país esperanzado", concluyó.