Cinco claves para combatir la soledad en el espacio

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Autor: Cooperativa.cl

Si pretende ser un astronauta o acaba de aceptar un viaje de ida a Marte, acá hay una lista con ideas para no aburrirse.

Una buena relación con sus compañeros y tener un amigo robot son algunos de los consejos de BBC Mundo.

El robot Kirobo le hace compañía al astronauta japonés Koichi Wakata.

Los astronautas deben enfrentar numerosas dificultades, pero la falta de compañía puede a veces volverse la más desalentadora. Para aquellos interesados en lanzarse hacia la frontera última, aquí les presento las mejores formas de vencer la desolación espacial, desde tuitear hasta conversar con robots.

El 28 de marzo de 1934 el almirante estadounidense Richard Byrd estaba de pie frente a su refugio antártico, viendo cómo dos tractores rojos desaparecían en el vacío de la barrera de hielo de Ross.

Era su segunda expedición al continente blanco y el aviador y explorador polar había decidido vivir solo, en una aislada base, para estudiar el clima durante el invierno. No vería tractores ni ningún otro indicio de humanidad por más de cuatro meses. Byrd escribió en su diario que al perder de vista a los vehículos, "las cosas del mundo se redujeron a nada".

Esa es una sensación que probablemente se vea magnificada en futuros viajeros a Marte o a otros planetas más lejanos. A medida que sus naves espaciales aceleren hacia nuevos mundos, la Tierra se reducirá primero a una pequeña mancha azul, antes de desvancerse entre las constelaciones.

Sabiendo que las misiones serán cada vez más largas, las agencias espaciales están sirviéndose de estudios sobre la vida en las bases antárticas para desarrollar formas de mantener a los astronautas cuerdos.

También están poniendo un especial énfasis en la selección y compatibilidad de los miembros de las tripulaciones, además de fijarse en posibles soluciones tecnológicas. A modo de servicio para los futuros viajeros espaciales, aquí les ofrecemos cinco consejos para mantener a raya a la soledad fuera de la Tierra

Llévate bien con tus compañeros de tripulación

Se acabaron los días en que los hombres de fuerte ego y carácter eran considerados "de buena madera". Ahora, para ser seleccionado para un viaje espacial tendrás que tener algunos de los atributos que más valoran los gerentes de recursos humanos, como ser alguien que trabaja bien en equipo. Los psicólogos espaciales rusos llegan incluso a analizar el lenguaje corporal y tono de voz de los candidatos para asegurarse de que serán compatibles entre sí.

Hazte amigo de un robot

Digamos que no te estás llevando muy bien con tus compañeros de misión. ¿Qué tal un cibercolega? La ciencia ficción nos ha dado una larga lista de robots listos para compartir emociones humanas, como K-9 de Doctor Who o el afable C3PO de la "Guerra de las Galaxias".

En la actualidad los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) comparten el lugar con Robonaut 2, un torso humanoide de cabeza dorada montado sobre un poste. La idea es que con el tiempo los robonautas sean capaces de llevar a cabo tareas repetitivas que requieren precisión, sin cometer el tipo de errores que cometen los humanos.

El más simpático robot hoy día puede ser Kirobo, que mide 34 cm de alto, habla y se sumó hace poco a la tripulación de la EEI. Fue diseñado con el objetivo de ofrecer apoyo emocional al astronauta japonés Kochi Wakata. El robot es capaz de reconocer a su amo y responder a sus órdenes.

En el futuro inmediato será impracticable llevar al espacio un gato o un perro de verdad -además de ser poco práctico-, al menos hasta que alguien invente la gravedad artificial. Así que una mascota robot parece ser una buena idea.

Intenta mantenerte en contacto

Es posible que cualquier persona sensata considere que Clouds Across the Moon, de Rah Band, sea una de las peores canciones pop de los 80. El tema habla de las dificultades del protagonista de mantener una conversación con el comandante Johnson, en el vuelo 247 a Marte.

Aunque el viaje de Johnson es al Planeta Rojo, inclusive los astronautas que están más cerca de casa encuentran dificultades a la hora de comunicarse con la Tierra. Aún estando en órbita alrededor de nuestro planeta, donde no hay demoras, la mayoría de la conversaciones en audio y video se dan en horarios fijados por el equipo en tierra y a veces sucede que conversaciones que deberían ser privadas son escuchadas por terceros. El correo electrónico les ha hecho la vida más fácil pero también puede ser interceptado.

Mantente ocupado

Hasta hace poco un vuelo hasta la EEI llevaba casi tres días en una estrecha cápsula rusa Soyuz. Un astronauta europeo que pasó por esta experiencia (y prefiere no revelar su nombre) dice que lo peor es el aburrimiento. Luego del entusiasmo de los días previos al despegue y la excitación del lanzamiento, se encontró atrapado en una lata sin nada que hacer.

Quienes participaron de la misión Mars500 experimentaron una sensación similar. Aunque el viaje de 520 días y el aterrizaje fueron simulados y tuvieron lugar en una maqueta de una nave espacial en un suburbio de Moscú, la tripulación tenía muchas actividades para mantenerse ocupada. Fue en el viaje de regreso, habiendo completado el objetivo de la misión y sin mucho que hacer, que llegó el aburrimiento.

Disfruta de tu propia compañía

Si necesitas tener una constante interacción social es posible que el espacio no sea para ti. Cualquiera que pasa un tiempo importante fuera de casa aprende a disfrutar de su propia compañía y de la privacidad de tener su espacio propio. Aún en la relativamente menuda EEI hay lugares donde estar solo, desde los pequeños compartimentos de los que se apropian los astronautas hasta módulos desocupados. Para algunas personas el problema puede no ser la soledad sino el exceso de compañía.

Al Worden tiene este consejo: "Tienes que mantener la distancia entre las personas. Si llegas a un punto en un vuelo en que tienes que descansar, no hacer nada por un rato, necesitas saber que puedes estar solo sin sentirte obligado a hablar con todo el mundo".

¿Cómo le fue entonces al almirante Byrd en su refugio antártico? El capítulo de su libro que narra los sucesos de principios de junio llevar por título "desesperanza". Cuando un grupo que venía a tomar su lugar lo encontró, finalmente, el 11 de agosto, se encontraba en muy mal estado, débil, abatido. Él mismo describe como "en ese milagroso instante, toda la desesperanza y sufrimiento... desapareció y me sentí como si hubiera vuelto a nacer".

Así que si acabas de aceptar un viaje de ida a Marte, tal vez te interese conseguir una copia de "Solo" (Alone, en inglés), su relato de cómo logró soportar los largos y oscuros silencios de la noche antártica.

Además, hazte amigo de otros astronautas, practica conversar con robots, cultiva tus habilidades en redes sociales, interésate en un pasatiempo y aprende a disfrutar de tu propia compañía.