Claudio Dib, físico de la Universidad Técnica Federico Santa María, calificó como una victoria "para la ciencia y la ingeniería" la puesta en actividad del acelerador de partículas más grande del mundo, experimento que se lleva a cabo este miércoles en la frontera franco-suiza.
"Es una máquina tremendamente compleja y hay tantas cosas que pueden salir mal, sin embargo salió todo muy bien. Es un triunfo no solamente para la ciencia sino para la ingeniería, para el esfuerzo de las personas de coordinarse, comunicarse, imagínate una colaboración así", señaló Dib.
El físico señaló que con la máquina, que se mantiene bajo tierra para evitar la radiación, busca comprobar entre otras cosas, la existencia de una partícula llamada Bosón de Higgs, "que es la única cosa que no se ha podido descubrir, y se supone que a la energía que corre en las colisiones, esta partícula, si es que existe, tiene que aparecer", completando el modelo estándar de interacciones.
"Sería un gran logro, porque es una partícula que se ha buscado por mucho tiempo", indicó, descartando de plano que haya riesgos para la humanidad con su puesta en funcionamiento.
La máquina también ayudará a conocer cómo fue el universo en sus primeros tiempos, ya que "estamos recreando qué tipos de partículas existían en los primeros instantes del Big Bang", señaló el físico.