Estudio concluyó que la mayoría de los cereales para niños no son saludables
Chile fue parte de un análisis que incluyó a 32 países.
Kellogg's y Nestlé son cuestionados por exceso de sal y azúcar.
Chile fue parte de un análisis que incluyó a 32 países.
Kellogg's y Nestlé son cuestionados por exceso de sal y azúcar.
Los cereales para niños fueron duramente cuestionados por sus altos niveles de sal y azúcar en un estudio global realizado por Consumers International en 32 países del mundo, incluido Chile.
El informe llamado "Cereales peligrosos: La verdad sobre la publicidad de alimentos dañinos dirigida a los niños" reveló que los productos tienen alarmantes niveles de azúcar y sal, especialmente los de las marcas Kellogg's y Nestlé.
La Odecu (Organización de Consumidores y Usuarios) fue la institución que representó al país en este estudio 2008. Anteriormente había participado en los informes 2005 y 2007.
Esteffan Larenas, presidente de Odecu, afirmó a Una Nueva Mañana que "no ha cambiado nada en estos últimos cuatro años los índices elevados de los cereales. Siguen teniendo grandes cantidades de azúcar y sodio".
"Lo que nosotros alertamos es que si en Chile se está implementando el Plan Ego contra la obesidad infantil, no deberían promocionarse estos productos, que no aportan a esta iniciativa", agregó.
Frosties y Froot Loops de Kellogg's y Cheerios y Nesquik de Nestlé son los más "altos" en nutrientes críticos como sal y azúcar.
El estudio también encontró que Rice Krispies de Kellogg's en Hong Kong y Chocapic de Nestlé en Argentina contienen tanta sal como el agua de mar.
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| El estudio afirmó que los cereales para niños tienen elevados índices de azúcar y sodio. |
El estudio reveló que además de usar personajes de dibujos animados, promociones de películas y juguetes de regalo para atraer a los niños, la industria también se dirige a los padres y madres con mensajes tranquilizadores sobre la naturaleza supuestamente saludable de sus productos, pese a que contienen altos niveles de azúcar y sal.
Elocuentes mensajes impresos en los envases incluyen afirmaciones que dicen ayudar a metas educativas, que el producto es "libre de grasa" o "aprobado por los padres".
Al respecto Larenas señaló que "el tema central es que la autoridad debiera imponerse en obligar a la empresas a decir claramente que las familias con sobrepeso no pueden consumir estos productos".
El informe reunió un conjunto de evidencias a partir de los estudios nacionales realizados por las organizaciones miembros de CI que demostró las incongruencias de las políticas de las empresas relativas a la comercialización de los alimentos a los niños, a pesar de las "promesas" que esas mismas compañías hacen a nivel regional y nacional.
Consumers International promueve la aprobación de un código internacional para restringir la comercialización de alimentos poco saludables a los niños.
La organización sostiene que este es el único medio eficaz para garantizar que niños y niñas reciban una protección adecuada ante la promoción de alimentos con alto contenido de nutrientes críticos, como grasa, azúcar y sal.
La investigación se llevó a cabo en Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Chile, República Checa, Dinamarca, Islas Fiji, Francia, Alemania, Hong Kong, India, Indonesia, Irlanda, Italia, Kenia, Malasia, Holanda, Noruega, Nueva Zelanda, Perú, Polonia, Portugal, Rusia, Eslovenia, España, Corea del Sur, Suecia, Suiza, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos.