Por Andrea Obaid C.
aobaid@cooperativa.cl
Como una forma de luchar contra la obesidad infantil, un grupo de diputados de la UDI presentó un proyecto de ley para instaurar quioscos saludables en los colegios municipales, idea que fue apoyada por profesionales de la nutrición.
Específicamente, se propone que todo establecimiento educacional cuente con un negocio que venda una variedad de productos saludables que constituyan a lo menos el 80 por ciento del volumen total de los alimentos que se ofrece.
La nutricionista Marcela Giacometto, coordinadora de Campos Clínicos de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Andrés Bello, es una de las partidarias a la propuesta de los legisladores.
"Es muy adecuada, ya que los esfuerzos realizados en educación tanto de nuestros niños como de sus padres no dan los frutos esperados, frente a esta oferta masiva de una alimentación que es muy apetecible y que produce adicción", afirmó a Cooperativa.cl la experta.
"Hoy las patologías crónicas no transmisibles, como la obesidad, diabetes, hipertensión arterial e hipercolesterolemia son las principales enfermedades que aquejan a la población", agregó.
La característica principal de la comida chatarra es que proporciona una cantidad mayor de grasas que las requeridas por un niño diariamente.
"Es por esa razón que el aumento de peso en las personas que consumen en forma frecuente este tipo de alimentación es evidente. Además estas grasas, del tipo saturadas contienen colesterol", afirmó la especialista.
Esta alimentación es deficitaria en proteínas, nutriente esencial en un organismo en desarrollo como el de niños y adolescentes; y además carece de otros micronutrientes como vitaminas y minerales.
Por su parte, Jacqueline Monroy, nutricionista jefe de la Clínica UC San Carlos de Apoquindo, explicó que "los niños deben comer alimentos que les ayuden a su desarollo, como lácteos, frutas y jugos naturales".
Y agrega: "Los padres tienen un rol muy imrportante y deben enseñarle a comer alimentos saludables con costumbres que comienzan en la casa. Hay que educarlos con buenos hábitos. No es conveniente entregarles dinero para que compren en los colegios, ya que ellos no tienen la capacidad de discernir entre lo que es bueno o malo para su salud".
El proyecto de ley
El proyecto fue presentado por los diputados UDI Sergio Bobadilla, Alejandro García-Huidobro, José Antonio Kast, Juan Lobos, Juan Masferrer, Patricio Melero, Manuel Rojas, Jorge Ulloa, Marcela Cubillos y Claudia Nogueira.
Los legisladores señalaron que es necesario que el país asuma un compromiso en materia de obesidad infantil, en el sentido de controlar que al menos los establecimientos o kioscos que se encuentren en el interior de los centros educacionales, entreguen alimentos saludables a sus alumnos.
En promedio, se estima que los escolares gastan 520 pesos diarios en papas fritas, dulces, chocolates y otros productos que se asocian directamente a altas tasas de obesidad infantil y que el gasto semanal en golosinas puede llegar a superar los 2.600 pesos, aunque en jóvenes mayores de 12 años de colegios particulares, este gasto puede llegar incluso a los 5.000 pesos semanales.
Agregan que aunque existen numerosos factores determinantes de la obesidad, se debe entender que es una enfermedad metabólica multifactorial, donde la combinación de una alimentación inadecuada en cantidad y tipo de alimentos, y la tendencia a realizar menos actividad física explica en parte, por qué se ha duplicado la obesidad infantil en los últimos 15 años en Chile.
Así el proyecto, contenido en el boletín 5889 y remitido para su estudio a la Comisión de Salud, propone que todo establecimiento educacional deberá contar con un kiosco saludable, el cual venderá una variedad de productos saludables que constituyan a lo menos un 80% del volumen total de los alimentos que se ofrece. (Cooperativa.cl)