Autor de un estudio sobre la calidad de vida y la salud de los adolescentes, Ramiro Molina, especialista de la Sociedad Chilena de Obstetricia y Ginecología, comentó que lo que hace falta para mejorar la vida de los adolescentes es ser más escuchados por sus padres.
Entre las conclusiones generales expuestas por la investigación aparece que los jóvenes chilenos tienden a ser depresivos, sienten que no tienen una buena atención en salud y presentan problemas de comunicación con sus padres.
Justamente para resolver este tipo de temas, Molina hizo un llamado: "señora, señor, converse más con sus hijos. No solamente se ponga normativo, escúchelos. Cierre un poco la boca y abra la orejas".
El experto recomendó que "más que decirle 'mira siéntate, yo te voy a decir lo que vas a hacer'. Es mejor 'siéntate y cuéntame lo que necesitas'".
"Eso es una parte nuestra, es un ejercicio nuestro", sentenció.
El especialista también resaltó que deben existir políticas públicas que ayuden a resolver estos problemas. En ese sentido, "en los programas de educación sexual no sólo se les enseña un tema de lo genital, sino de que se abren los espacios de comunicación junto con padres y apoderados. Y buenos programas de educación sexual mejoran la comunicación de las personas. Tiene que ver con el desarrollo integral de la persona".