El tabaco desaparecerá de bares y restaurantes franceses a partir de este 1 de enero, debido a un decreto del Gobierno que prohíbe cu consumo en estos lugares públicos.
En el caso de no ser respetada la ley, las personas se arriesgan a recibir una multa de entre 68 y 450 euros, en el caso del infractor y entre 135 y 750 euros para el propietario del local.
El pasado 1 de febrero de 2007 entró parcialmente en vigor ese decreto que prohíbe el tabaco en lugares públicos cerrados pero se dio un plazo de once meses a bares, restaurantes, discotecas y casinos para que adecúen sus instalaciones.
Ahora el decreto se aplicará plenamente, según el Ministerio de Salud que, sin embargo, concedió que en el primer día de 2008 no haya controles por parte de las autoridades.
A partir del 2 de enero se fiscalizarán los cerca de 200 mil locales afectados por la medida.
El único lugar para fumadores serán los bares y restaurantes herméticamente cerrados, con sistemas de extracción de aire independientes de la ventilación del resto del local, y donde no podrá haber prestaciones de servicios, así como en terrazas abiertas.
De este modo, Francia se une a otros países que, con anterioridad, han dispuesto la prohibición de fumar en lugares públicos, con el argumento de la defensa de la salud.
También en Alemania desde este primero de enero, estará prohibido fumar en los bares y restoranes de 11 de sus 16 estados, con la excepción de aquellos locales que cuenten con espacio suficiente para tener recintos cerrados para los fumadores. Los cinco estados restantes se adherirán a la medida durante el transcurso de 2008. (EFE/Agencias)