Gobierno pidió perdón a pobladores afectados por las casas Copeva
Hoy, casi cuatro años después del escándalo de las casas Copeva, el gobierno pidió perdón a los afectados por los problemas de especificaciones técnicas y de construcción de sus casas y entregó 776 subsidios de 80 unidades de fomento para que igual número de familias pueda comprar otra casa en el sector privado.
En 1997 la tristemente célebre población El Volcán de Puente Alto alcanzó una inesperada notoriedad debido a los daños que sufrieron sus viviendas por los efectos de las lluvias. Fue un drama que azotó con dureza a familias humildes que observaban con angustia cada vez que llovía porque las paredes y ventanas no impedían el paso del agua. Fueron bautizadas como las casas Copeva., por la empresa que las construyó, o las casas de nylon, por la solución que se ofreció a sus asignatarios. Luego se sumaron las poblaciones Padre Hurtado y Daniel de la Vega, en Puente Alto, y los conjuntos Pascual Gambino, Parinacota y Valle de la Luna, de Quilicura. La ceremonia de hoy se efectuó en el centro cultural Estación Mapocho y fue encabezada por el ministro de la Vivienda y Urbanismo, Jaime Ravinet. Los bonos de reconocimiento constituyen la opción número 2 ofrecida a los afectados. Las otras alternativas de solución son un subsidio de 50 uefes y un nuevo crédito para comprar otra vivienda Serviu, o aceptar la reparación de sus departamentos, sin costo. Quienes aceptaron comprar en el sector privado no ocultaban su alegría, pues pretenden iniciar una nueva vida. La señora Elba Alarcón, de El Volcán 3 de Puente Alto, asume que con esta compensación dejará atrás años de molestias y atropellos a su dignidad. En términos parecidos de manifestó Eduardo Venegas, quien ahora estudiará muy bien qué y dónde comprar para no repetir los mismos errores y dramas. El gobieron destinó 15 mil millones de pesos para reparar más de 28 mil viviendas en todo Chile. Al respecto Ravinet dijo que el monto equivale a tres mil viviendas que este año no podrán ser construidas, pero estimó que lo importante es devolver la dignidad habitacional a quienes sufrieron los efectos de una mala construcción.