Experto dice que "no volveremos a ver un IPC negativo este año"

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Autor: Cooperativa.cl

El economista Patricio Arrau, de la consultora Gerens, no manifestó mayor sorpresa por el negativo IPC de julio (-0,2 por ciento) y opinó que el fenómeno obedece sobre todo a la demanda, que continúa extremadamente débil. En conversación con el “Diario de Cooperativa”, el analista también atribuyó una importante incidencia a la baja de los combustibles y sostuvo que esta variación negativa no se volverá a repetir durante el año.

“Hay varios factores que explican este IPC negativo. En primer lugar, si uno mira por sectores, observa que hay varios de ellos que muestran una incidencia negativa: alimentación, vestuario, y en general refleja todavía una demanda extremadamente débil. Es buena noticia en el sentido de que no se observa presión inflacionaria de ningún tipo ni asociación a la subida que hemos tenido del tipo de cambio, pero es una mala noticia porque sigue reflejando una economía extraordinariamente débil desde el punto de vista de la demanda”, dijo Arrau. El experto hizo notar que “así como la demanda interna está débil y afecta a varios sectores, también hay otros aspectos bien puntuales que explican este IPC negativo. Entre los sectores que más inciden negativamente en este IPC de julio está el sector transporte, que conjuga tanto el precio de los combustibles como los pasajes de la locomoción colectiva”, señaló. La bencina sin plomo, ejemplificó, tuvo en julio una rebaja de 10,53 comparada con el mes anterior, lo que refleja una tendencia negativa del 0,4 por ciento en ese puro producto. Es decir, si no hubiese bajado la bencina sin plomo hubiésemos tenido una inflación de más 0,2 por ciento en julio, lo que demuestra el fuerte impacto de este puro producto, según Arrau.. El economista no cree que vayamos a ver otro IPC negativo después de éste, porque está muy asociado a la caída de los combustibles. En los meses que vienen se van a generar incrementos relacionados con el tipo de cambio, sobre todo en las tarifas del transporte público. “No se ha notado para nada el alza del dólar en los bienes transables, que en junio también tuvieron una variación negativa, por la muy baja demanda, aunque sí en los productos regulados, como la locomoción colectiva”, indicó. “Definitivamente si el tipo de cambio se queda en 680 pesos por el resto del semestre, yo creo que también se va tener que notar en algunos productos porque es un nivel demasiado alto que, aún con la demanda débil, va a reflejar algún impacto. Por otra parte, una vez que la economía se reactive definitivamente este tipo de cambio es peligroso para un resurgimiento de inflación por la presión de costos que genera el traspaso de márgenes que ocurre en un momento de reactivación. En todo caso yo estuvo seguro que el tipo de cambio va a volver a márgenes normales, mucho más cercanos a los 620 pesos de aquí a fin de año”, proyectó en analista. Arrau hizo notar lo que el IPC de julio representa como señal de reactivación económica en el país. “Lo que mejor que puede suceder para la gente es que la economía se reactive más rapidamente y ojalá más allá del 3 por ciento que se espera. Tengo mis dudas que a partir de agosto veamos una reactivación importante. Creo que vamos a tener que esperar hasta que se normalice la situación internacional, especialmente en Argentina y que el tipo de cambio vuelva a niveles más normales hacia el último trimestre del año, antes de ver señales potentes de reactivación, que yo espero hacia noviembre-diciembre”, vaticinó. “Nosotros en nuestra empresas estamos todavía con una tasa del 3,6 por ciento de crecimiento. Vamos a tener un 3,2, que es bastante bajo según las estimaciones de los analistas”, añadió finalmente.