Anuncian que terminó el corte de la proa del submarino Kursk
Especialistas de la compañía holandesa Mammoet seccionaron la proa del submarino nuclear ruso Kursk, trabajo clave para reflotar el sumergible hundido hace más de un año en el mar de Barents, anunció este jueves dicha empresa. Los especialistas calculan que podrán reflotar el sumergible el 27 o 28 de este mes.
Las labores para separar la proa del resto del casco del Kursk "terminaron prácticamente", precisaron fuentes a bordo de la embarcación "Carrier" desde donde se manipula la sierra submarina. El portavoz de la Armada rusa, Igor Digalo, confirmó que el "Carrier" "desconectó la sierra" y que los buzos preparaban una inmersión para comprobar si el sumergible quedó partido en dos. "La separación del primer compartimento del Kursk se podrá constatar únicamente después de una detallada inspección, la limpieza de la línea de corte y la retirada de las láminas metálicas del casco", subrayó. Los trabajos de corte se prolongaron toda la noche del miércoles para compensar un receso de varias horas durante el día. Desde el pasado 4 de septiembre, especialistas de Mammoet a bordo del "Carrier" controlaron por computadora una enorme sierra-cadena instalada en el fondo del mar para separar la proa del Kursk del resto del sumergible, a 108 metros de profundidad. El casco del submarino tiene dos capas: el denominado "cuerpo ligero" o exterior de acero blindado y otra interna o "cuerpo duro" hecho de titanio. Aunque las condiciones meteorológicas fueron favorables, estos trabajos se interrumpieron en tres ocasiones por averías en la sierra y problemas de fijación en los dos anclajes situados a ambos lados del Kursk.