Los cascos azules de Chile relatan sus experiencias en misiones de la ONU
Más de 250 mil efectivos militares de todo el mundo han participado en las misiones de paz organizadas por la ONU para garantizar o imponer la paz en lugares donde existen conflictos bélicos. Estas operaciones comenzaron en 1956 cuando nació ésta fuerza multinacional tras la crisis del Canal de Suez. Desde el inicio los cascos azules chilenos han viajado a zonas conflictivas, algunos de los cuales contaron sus experiencias en Por la Mañana en Cooperativa.
"Inicialmente fue un tremendo choque cultural. Definitivamente la cultura de ellos es muy diferente a lo que tenemos nosotros acá en occidente, pero al final el recuento es satisfactorio", afirmó el teniente coronel del Ejército de Chile Juan Carlos Vega, uno de los ex cascos azules, quien vigiló en Pakistán la guerra con India. "Nuestro mandato era observar e informar a Nueva York, al secretario general de la ONU, sobre cualquier interrupción o violación del cese al fuego acordado entre las partes", explicó el militar, quien aclaró que la misión fue concretada con el acuerdo de la India y Pakistán; países que han mantenido una guerra en los Himalayas por más de 50 años. El comandante Vega añadió que el personal chileno concurrió pero sin armamentos porque la misión fue siempre hacer trabajos y observar, asumiendo los riesgos de estas labores. Sin embargo, la misión no tuvo problemas, tal como sucedió con los militares que participaron en Timor Oriental, aunque esa expedición tuvo más riesgos, según el capitán de Ejército, Sergio Alvarez. "Nuestra tarea fue llevar ayuda humanitaria, hacer el transporte logístico de las otras delegaciones de cascos azules y además el transporte operativo de tropa de comandos para buscar la milicia", explicó el uniformado. Para el mayor de Carabineros Patricio Rivadeneira, haber estado en Bosnia Herzegovina fue una experiencia "muy positiva", además de destacar la filosofía "especial" con la que los habitantes de Sarajevo tomaron el conflicto bélico que enfrentaron durante los 90. "Nuestra misión fue velar para que se cumplieran y respetaran los derechos humanos, y por ésta razón fui nombrado oficial de derechos humanos. Cargo en el cual tuve que reunirme con mucha gente para realizar labores logísticas y ayudar en la creación de nuevas policías", explicó el uniformado. Añadió que debieron enfrentar algunos ataques de bala por parte de grupos serbios, pero que no pasaron a mayores. Una realidad muy diferente experimentaron los chilenos que participaron en las misiones de paz destinadas a Irak tras la Guerra del Golfo. Los cascos azules chilenos tuvieron como misión "la búsqueda, el control y la destrucción de las armas de destrucción masiva", explicó el capitán de la Fuerza Aérea de Chile Claudio Avendaño, quien aseguró haber recibido un muy buen trato, a pesar del conflicto y la posibilidad de guerra. Los efectivos militares chilenos explicaron que las misiones de la ONU actúan siempre bajo solicitud de los países en conflicto, implican un mandato a los cascos azules que se despliegan en la zona y que la concurrencia a esos lugares es voluntaria aunque previamente deben pasar por un proceso de selección donde se consideran varios factores, entre ellos, dominar el inglés y cumplir ciertos requisitos operativos. Actualmente existen cerca de 50 chilenos de las Fuerzas Armadas y Carabineros cumpliendo misiones para las fuerzas de paz de las Naciones Unidas. A lo largo de los dos últimos años el número de cascos azules chilenos supera los 500 casos.