Peligra la continuidad del Ballet Folclórico Nacional (Bafona)
El Ballet Folclórico Nacional, Bafona, fundado en 1965 y dependiente del Ministerio de Educación, podría llegar a su fin según denunció hoy, miércoles, Jaime Hernández, quien encabeza una comisión de trabajadores del cuerpo de baile. El fin de la compañía, según Hernández, tendría su causa en indicaciones contenidas en el proyecto de ley que crea el Consejo Nacional de la Cultura.
A juicio de Hernández, la polémica se inició cuando los trabajadores de Bafona se dieron cuenta de que no habían sido incluidos como cuerpo estable dentro de ese proyecto. El primer problema que tuvimos fue que no estaban considerados en este proyecto de ley los elencos estables de la División de Cultura (del Ministerio de Educación). En ese momento, cuando nos dimos cuenta hicimos gestiones y fuimos recibidos por la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara de Diputados y logramos que se nos incluyera, aseguró. A pesar este logro, Jaime Hernández explicó que el presupuesto de continuidad que les otorgarían por su incorporación los transformaría en una corporación de desarrollo privado con capacidad para autofinanaciarse, situación que la compañía no estaría en condiciones de asumir. Con un presupuesto de continuidad nosotros tendríamos que asumir como corporación todo el costo que significa la previsión para todos los trabajadores, con un presupuesto de continuidad tendríamos que generar nosotros ese dinero para poder pagar la previsión, ya que pasaríamos a regirnos por el Código Laboral, explicó. Hernández dio cuenta, además, de otras irregularidades, entre otras cosas su calidad de trabajadores a honorarios con una antigüedad que va desde los cinco hasta los 29 años de servicio, situación en la que se encontraría cerca del 90 por ciento de sus inetgrantes. La próxima semana, los 60 integrantes del Bafona visitarán al Presidente de la República, Ricardo Lagos, para hacerle entrega de una carta con sus planteamientos y reparos frente a este nuevo proyecto de ley, cuya discusión se encuentra actualmente suspendida en el Congreso.