Actor Ramón Nuñez desea imprimir dinamismo a la Academia de Bellas Artes
Tras una trayectoria de 40 años en el ámbito teatral el actor Ramón Nuñez se mostró muy contento en Por la Mañana en Cooperativa con su reciente nominación como nuevo miembro de número de la Academia de Bellas Artes, a la que ingresó por la apertura de esa institución en un intento de revitalizar el mundo de la cultura en la vida nacional y a la que Nuñez desea incorporar una visión más dinámica.
No sé porque me dan esa distinción, ya que no soy un hombre de profunda reflexión en lo que hago, y no estoy a la altura intelectual de la mayoría de los miembros de la academia dijo el actor, quien reconoció 60 bien llevados años por la catarsis de la actividad teatral, que me ha permitido ahorrar mucho dinero en el siquiatra. Agregó que en su largo camino artístico nunca tuve que transar ni convencer a nadie de nada. En todo caso, rememoró la época del régimen militar entre 1983 y 1987 como la más dificil de su trayectoria a cargo de la elección de las puestas en escena, aunque aclaró que jamás el rector Jorge Swett lo censuró porque era un caballero a carta cabal, a pesar de su investidura militar como general, con reglas del juego bien establecidas. Recordó que su pasión actoral fue heredada de su padre, que trabajaba en ese ámbito, como actor y director aficionado con un grupo en Melipilla que arrendaba cortinas y decorados en el Teatro Municipal. Dijo que incluso aprendió a leer, gracias a los textos dramáticos como La viuda de Apablaza, Su lado flaco, El padre pitillo y Entre gallos y medianoche, que formaron parte de la colección del velador de su padre. Sobre su primer personaje recordó que a los 19 años, en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica, protagonizó la adaptación de Luis Alberto Heiremans de una obra de Moliere, que en el país fue titulada como El Ordenanza Ortega. Añadió que la gente se ha quedado con personajes suyos como El burgués gentilhombre o como Don Goyo, que apareció en las pantallas de Canal 13 Dijo que más que actuar, su realización profesional es la enseñanza con más de 500 personas que he formado, como Loreto Valenxuela, Mauricio Pesutic, Cristián Campos con quienes se emociona hasta las lágrimas cuando triunfan sobre el escenario. Enfatizó, además, que los jóvenes actores tienen una variedad de caracteres pero la gran mayoría tienen los ojos brillantes. Entre otros proyectos, Nuñez está a cargo de la obra Madre e hija, en la que dirige a Coca Rudolphy y Paz Bascuñan, con una próxima fecha de estreno, en el Teatro Bellavista. Sin embargo, manifestó que es una brutalidad y un exceso que hayan 27 escuelas de teatro en la Regién Metropolitana porque sin autogestión laboral, el único destino es la cesantía ilustrada recordando que la única área dramática que se mantiene consolidada es la de Televisión Nacional de Chile, debido a la desaparición de su similar en la red privada MEGA, cuando era Megavisión, y a la noticia de que Canal 13 no tendría producción nacional, el primer semestre de 2002..