El hombre toma decisiones irracionales y arriesga más cuanto más pierde, según estudio
El cerebro tarda un cuarto de segundo en averiguar si hemos ganado o perdido en una apuesta y, en caso de perder, se arriesga más en la siguiente jugada, según revela un estudio sobre la anatomía del juego que publica la revista Science. El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Michigan, sugiere que, "en muchas ocasiones, nuestro cerebro se precipita en sus juicios".
Los economistas siempre han sostenido que las personas toman decisiones racionales, mientras que los psicólogos de la investigación han reconocido desde hace tiempo que las decisiones tienden a ser irracionales. Aún así, los investigadores se han sorprendido por lo rápido que actúa el cerebro en la toma de decisiones tras perder o ganar, en lo que emplea exactamente 265 milisegundos, aproximadamente un cuarto de segundo. Las pruebas realizadas con numerosos voluntarios, cuya actividad cerebral fue medida mientras adoptaban decisiones de riesgo, contradicen la creencia extendida de que después de una pérdida vienen las ganancias. William Gehring y Adian Willoughby, psicólogos de la Universidad de Michigan, consideran que estos hallazgos no sólo son importantes para los casinos, sino también para el planteamiento del trabajo de policías, bomberos, pilotos de aeronaves o agentes bursátiles. "El cerebro evalúa rápidamente si las circunstancias son buenas o malas, y ese juicio influye en el modo en que reaccionamos a continuación", señaló Gehring. Casco con electrodos Los voluntarios en las pruebas, a quienes instalaron unos cascos con electrodos para registrar su actividad cerebral, tenían que elegir entre dos números, el 5 y el 25, lo que proporcionaba una luz roja, de pérdida, o verde, de ganancia. Después debían tomar una nueva decisión, que comportaba la pérdida o la ganancia de 5 o de 25 centavos de dólar, dependiendo de cada situación. La actividad eléctrica medida en el cerebro, que se denomina ERP, está vinculada a las posibilidades que tiene el cerebro de reaccionar ante una circunstancia determinada. Esta actividad eléctrica se origina en el córtex frontal medio, cerca de un área profunda del cerebro, detrás de la parte superior de la frente. En algunos momentos del experimento, los autores permitieron que los voluntarios vieran lo que hubieran ganado o perdido si hubiesen adoptado decisiones diferentes. En las pruebas comprobaron que la actividad ERP se origina en una zona profunda del cerebro que sólo se activa por las pérdidas y no por haber dejado de ganar una cantidad, pequeña o grande.(EFE)