Paleontólogo francés defiende hallazgo del homínido más antiguo

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Autor: Cooperativa.cl

El paleontólogo francés Michel Brunet, quien encontró los restos del homínido más antiguo que se conoce, respondió a las críticas de algunos colegas que afirman que su descubrimiento -Tumai- corresponde al cráneo de un antecesor del chimpancé y no del ser humano. El científico dijo que los restos encontrados pertenecen al del "más antiguo representante conocido de la línea humana".

"Toumai", el nombre dado al espécimen y que en el dialecto de Chad significa "esperanza de vida", "está justo por encima de la horquilla que separa los antepasados del hombre y los del chimpancé, nuestro pariente más próximo", indicó Brunet en una rueda de prensa en la Universidad de Poitiers, de la que es profesor. El anuncio del descubrimiento esta semana en la revista científica Nature provocó un debate entre los paleontólogos, algunos de los cuales señalaron que, por la morfología del cráneo, se trata de un antecesor del chimpancé y no del hombre. "Su cráneo tiene, entre otras cosas, una cara alta, estrecha, corta, unos pequeños caninos y un agujero occipital muy avanzado, signos anatómicos todos ellos que se observan habitualmente en los homínidos", explicó Brunet. Afirmó que todos estos elementos hacen "imposible confundir a 'Toumai' con un mono" y, dentro de la escala evolutiva, lo situó "justo al principio de la rama humana". Varios especialistas indicaron que, si bien la parte delantera del cráneo tiene una morfología humana, por detrás se asemeja a la de los primates, por lo que expresaron sus reservas sobre el hallazgo de Brunet. Si se le considera un humano, "Toumai" sería el antecesor más antiguo del hombre conocido hasta el momento, con casi siete millones de años de antigüedad, muchos más que los restos hallados hasta el momento, al este de Africa, que no superaban los dos millones de años. Los restos de "Toumai" -un cráneo casi completo, fragmentos de la mandíbula y dos dientes- fueron hallados en el desierto de Djourab, al norte de Chad, por un grupo de investigadores franceses y locales. (EFE)