Al menos 26 personas fallecieron durante violenta jornada en Colombia
Trece combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) murieron el jueves en una operación militar en el centro del país que terminó con la liberación de dos secuestrados y el fallecimiento de otro. Además, 11 campesinos fueron ejecutados por la guerrilla en una zona selvática, informaron fuentes militares.
La operación de asalto de unidades especializadas en la lucha contra la guerrilla, que desató un fuerte enfrentamiento con los guerrilleros, se realizó cerca del municipio de Carmen de Carupa, en el departamento de Cundinamarca, 50 kilómetros al norte de Bogotá, precisaron las fuentes castrenses. Fue el más reciente golpe del ejército a las FARC, el grupo guerrillero más numeroso del país, con 17.000 combatientes, y que financia su guerra contra el Estado con secuestros y recursos provenientes del narcotráfico. "Tuvimos información de la ciudadanía sobre la presencia de un grupo numeroso de terroristas de las FARC. Habían empezado a extorsionar y a secuestrar", dijo el comandante de la quinta división, general Reinaldo Castellanos. "Las tropas reaccionaron en forma inmediata, se produjo un combate en el que fueron abatidos 13 terroristas", agregó el oficial, quien dijo que lamentablemente la guerrilla mató a balazos a una tercera persona secuestrada. Por otra parte, 13 integrantes de un comando urbano de las FARC fueron capturados en la noroccidental ciudad de Medellín, capital del departamento de Antioquia, en una operación conjunta del Ejército y la policía en la que también murió un guerrillero, informaron las autoridades. Masacre en antiguo enclave guerrillero Asimismo, guerrilleros de las FARC secuestraron a 16 personas cerca del municipio de Vista Hermosa, en el departamento del Meta, 170 kilómetros al sureste de Bogotá, y fusilaron a 11 hombres, acusándolos de ser colaboradores de los escuadrones paramilitares, denunció la Defensoría del Pueblo. La matanza ocurrió en medio de un antiguo enclave de 42.000 kilómetros cuadrados de sabanas y selvas -del doble del tamaño de El Salvador- cedido por el gobierno del ex presidente conservador Andrés Pastrana a esa guerrilla para que sirviera de sede a las fallidas conversaciones de paz. Las Fuerzas Militares han obtenido resultados positivos en la lucha contra la guerrilla en las últimas semanas, desde que el abogado Alvaro Uribe asumió la presidencia de este país de más de 40 millones de habitantes. Uribe, disidente del Partido Liberal, se propone aumentar el gasto militar en 1.000 millones de dólares anuales desde los actuales 3.100 millones, duplicar el número de soldados y policías y crear una red de un millón de civiles que suministren información a las Fuerzas Armadas. El presidente colombiano exigió públicamente mejores resultados a los militares en la lucha contra la guerrilla y los paramilitares que combaten en medio de un conflicto interno armado de 38 años y que dejó 40.000 muertos en los últimos dos lustros. Uribe dijo recientemente que así como él apoya a las Fuerzas Militares con más presupuesto y equipo, éstas deben mejorar los resultados para contener a los grupos violentos que atacan a la población civil y la infraestructura energética, vial, petrolera y de telecomunicaciones del país. El mandatario, quien declaró un estado de conmoción interior cinco días después de que asumió la presidencia, también entregó facultades excepcionales a las fuerzas armadas para hacer detenciones sin orden judicial, agilizar la interceptación de comunicaciones y crear zonas de guerra. Por otra parte, la Interpol informó que recibió la orden de capturar a los jefes paramilitares Carlos Castaño, Salvatore Mancuso y Héctor Hernán Buitrago, quienes fueron incorporados en las denominadas circulares rojas en la que aparecen los más buscados del mundo. Es la primera vez que los líderes de esos escuadrones armados ilegales que combaten a la guerrilla son incluidos en las listas de captura de la Interpol.(Agencias)