Según autopsia Maurice Gibb murió por defecto congénito
Según la autopsia realizada el jueves por la oficina del médico forense del condado Miami-Dade, Maurice Gibb, ex integrante de los Bee Gees, murió el pasado domingo debido a un defecto congénito que le provocó una deformación del intestino delgado y la interrupción del flujo sanguíneo.
La semana pasada Gibb tuvo que ser ingresado de urgencia en el Hospital Mount Sinai de Miami, donde, antes de ser sometido a una operación de urgencia por bloqueo intestinal, sufrió un paro cardíaco. En los últimos días, los hermanos de Gibb anunciaron que iban a emprender acciones legales contra el médico y el hospital, al considerar que se había producido negligencia médica ya que se le operó inmediatamente después de sufrir un ataque cardíaco. Según indica el parte de la autopsia, el músico, de 53 años, sufrió un vólvulo (retorcimiento anormal de las asas intestinales), lo que implica el norte del flujo sanguíneo y la obstrucción de la función intestinal. Por ello, los médicos que lo atendieron se vieron obligados a extirparle la mayoría del intestino delgado. Asimismo, el parte forense destaca que el defecto era de nacimiento, aunque no estaba claro que Gibb estuviera al corriente de ello. Durante los últimos años, Gibb residía en Miami Beach junto a su mujer Yvonne. El funeral fue oficiado el pasado miércoles en Miami, en un servicio fúnebre privado al que sólo asistieron familiares y los amigos más íntimos. Los tres hermanos Gibb --Maurice, Barry y Robin-- formaron el grupo Bee Gees en 1958 en Brisbane, Australia y pese a la desaparición de Gibb los otros dos componentes del grupo tienen intención de continuar su carrera artística, porque según ellos mismos explicaron "es lo que le hubiera gustado". (Agencias)