"El smoking", el mal movimiento de Jackie Chan

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Autor: Cooperativa.cl

Sketchs casi calcados de otras comedias, cabezazos, golpes varios y una que otra explosión poco impactante conforman esta comedia cuya única gracia son las morisquetas y la destreza física de Jackie Chan. "El smoking" es un filme que intenta ser entretenido y que se aleja de las clásicas cintas de artes marciales de Chan, un camino que pudo ser más sincero y digno, pero menos comercial.

Como muchas historias de Hollywood, este filme se centra en el cambio de fortuna de un sujeto. En este caso Jimmy Tong (Chan) quien de ser un simple taxista se convierte en el chofer personal de un espía estrella (Clark Devlin), un sujeto exitoso, atractivo y adinerado; es decir, su antónimo. Luego de sufrir un atentado en su limosina, donde Devlin resulta herido, Tong asume su lugar y de paso se hace cargo de la principal arma secreta de su jefe, un smoking dotado con las más modernas tecnologías para combatir al enemigo de turno. En su primer desafío, una poco entretenida lucha contra un magnate del agua mineral envasada, el que irónicamente, desea eliminar la raza humana mediante una bacteria deshidratadora. Junto a Chan se encuentra la científica y agente Del Blaine, interpretada por una atractiva y delgada Jennifer Love-Hewitt, cuya participación evidencia no sólo su limitado talento para la comedia, sino que también un guión plagado de diálogos deficientes y derechamente fomes. La dupla, intencionalmente dispareja en lo físico, no logra la química de otras duplas, como Mike Myers y Elizabeth Hurley en la primera parte de "Austin Power", de 1999. El elemento más llamativo es sin duda el traje, el que entrega al que lo use capacidades que van desde dar saltos mortales hasta bailar una pieza de mambo. Sin embargo, ni el traje, ni la simpatía de Chan, ni las curvas de Love-Hewitt logran salvar un filme con tan poca consistencia y falto de originalidad.