Ricardo Montaner y Luis Jara acapararon los galardones en el cierre de Viña
En el cierre de Viña 2003, tanto Ricardo Montaner como Luis Jara se llevaron todos los premios que encontraron a su paso. El público de la sexta y última noche claramente estaba cargado hacia las baladas de corte romántico y por lo mismo no extrañó que ambos artistas terminaran con la Gaviota de Plata y las Antorchas de Plata y de Oro entre sus manos.
En esta última jornada los animadores de Viña 2003 Antonio Vodanovic y Myriam Hernández descendieron, tomados de la mano, desde una escalinata ubicada en uno de los costados del escenario. La cantante estrenó un sensual vestido que le permitió lucir aún más sus piernas. El primer número de la noche corrió por cuenta de Ricardo Montaner que recurrió a sus baladas para conquistar a la Quinta Vergara, que a poco andar se rindió a sus pies. "Muchacha", "En el último lugar del mundo", "Que puedo hacer" y "La clave del amor" fueron coreados a dúo con el público. Montaner, consciente de la preocupación de la organización del certamen, ante su recordada costumbre de dialogar mucho con la gente, bromeó en muchos pasajes con Antonio Vodanovic indicando que su show sólo duraría cuatro horas. A su vez el animador replicó blandiendo un gran reloj de cartulina, con una hora de cierre predeterminado. Un breve cambio de ritmo de la presentación estuvo a cargo de "Conga", tema que hizo bailar al grueso del "monstruo". Pero la gente que había copado la galería y la platea, claramente eran de los que gustaban de las canciones de corte romántico y así quedó demostrado cuando el artista interpretó junto a la Quinta Vergara "Déjame llorar" y otros de los populares hits de Montaner. El venezolano fue acaparando premios a medida que avanzaba su presentación. Uno a uno fueron llegando la Antorcha de Plata, de Oro y la Gaviota de Plata. Al obtener este último, no eludió la contingencia y como buen antichavista dedicó la Gaviota a su nación con un "Que viva Venezuela libre". Con "El poder de tu amor" se alejó del escenario. Un camino similar fue el que experimentó el chileno Luis Jara. El cantante y animador de televisión mostró un repertorio que combinó antiguas composiciones con su más reciente material. Una sabia mezcla tomando en cuenta que en la actualidad cuenta con al menos un par de temas que rotan en las radios locales. "Tarde o temprano", "Amor prohibido", "Quiero amanecerte", "Mañana" y "Un golpe de suerte" y "No sé olvidarte" desfilaron por la Quinta Vergara. El público no quiso despedirlo con las manos vacías y le otorgó la Antorcha de Plata, de Oro y la Gaviota de Plata. Más tarde, Memo Bunke fue el encargado de rendir una nueva prueba de fuego con sus rutinas que tienen un marcado plano musical que intercala las frases y situaciones cómicas. Tras un inicio algo tibio, Bunke consiguió hacer despertar de la Quinta, aunque no lo suficiente como para despedirse con algún premio entre sus manos. Conspiró en su contra el que la organización no le concediera algunos minutos de gracia a un show que marcadamente iba en ascenso. Lo siguiente que vino fue el dúo Sandy & Junior, que de la mano de pop brasileño, no lograron mayor sintonía con el grueso del "monstruo". Un momento de pausa sirvió para dar a conocer los ganadores de la votación popular, los mexicanos de Maná, que a través de una grabación donaron el premio en dinero al Hogar de Cristo. El cierre de Viña 2003 llegó de la mano de Los Ilegales y el ritmo que imponen en sus presentaciones, con canciones que oscilan entre el hip hop, merengue, house y el pop más tropical. "Trueno", "La morena" y otros éxitos precedieron a la entrega de la última Antorcha de Plata de Viña 2003, y sirvió para demostrar que Antonio Vodanovic aún no consigue, aunque lo intente con todo su empeño, dar con el ritmo necesario para interpretar pasos de baile.