Como homenaje a Heyerdahl, arqueólogos rusos buscarán la cuna del pueblo vikingo

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Autor: Cooperativa.cl

Arqueólogos rusos recordaron este viernes la muerte hace un año del explorador noruego Thor Heyerdahl y anunciaron que cumplirán el último sueño del aventurero: encontrar las raíces de los vikingos en el norte del Cáucaso. Heyerdahl saltó a la fama al cruzar en una balsa de totora desde la costa peruana hasta la Polinesia para demostrar que esta zona fue poblada por indoamericanos.

El director del Museo de Arqueología-Histórica y Paleontología de Azov, Anatoli Gorbenko, señaló este viernes que un grupo de arqueólogos terminará la búsqueda que Heyerdahl dejó inconclusa en la primavera del 2001 en el norte del Cáucaso ruso y la orilla del mar de Azov. Heyerdahl murió el 18 de abril del 2002 a los 87 años de edad, tras una vida de aventura que le permitió cruzar en rudimentarias balsas los océanos Pacífico y Atlántico, protagonizar expediciones en el Tigris, las islas Galápagos o las Maldivas, y, finalmente, buscar a sus antepasados en el Cáucaso ruso. En mayo y junio del 2001, investigadores noruegos y rusos al mando del héroe de la "Kon-Tiki" excavaron en la desembocadura del río Don en el mar de Azov para descubrir huellas de un pueblo, que, según Heyerdahl, dio origen a los vikingos. Las inmediaciones del Azov, apéndice septentrional del Mar Negro, fueron el último lugar al que llevaron las leyendas nórdicas a Heyerdahl, que antes había buscado las raíces vikingas en Azerbaiyán y otras zonas del Cáucaso. A semejanza del arqueólogo Heinrich Schliemann, quien descubrió Troya con la lectura de la "Iliada" de Homero, Heyerdahl se apoyó de la saga escandinava "Ynglinga", escrita en el siglo XIII por el noruego Snorre Sturlason, para buscar en tierras rusas la cuna de los antepasados de los vikingos. Según Heyerdahl, quien también citaba a Herodoto y otros sabios griegos, ese pueblo de navegantes tuvo su origen en las orillas del "Tana", como se conocía en la antigüedad al Don, pero la presión de los romanos les hizo emigrar al norte, hasta alcanzar Escandinavia. Sturlason explica en su saga que el origen de la "gente de Odín" era el río "Tana", que es precisamente el "Tanais" de Herodoto. Heyerdahl llegó a identificar a Odin no con un dios, sino con un líder tribal de los "ases" que se cree vivió en el siglo I antes de nuestra era. Los "ases" llegaron a la península escandinava remontando los ríos Don, Dnieper y Volga, en una red fluvial que facilitó la migración inversa mil años después, con la fundación de Rusia por los vikingos suecos. Heyerdahl identificaba el nombre de Azov con ese pueblo de los "ases" y señalaba que su etimología es "As Hov", donde "As" es la raíz del apelativo de esas tribus y "Hov" en antiguo noruego significaba "lugar sagrado". La teoría de Heyerdahl era respaldada por historiadores rusos que identifican a los "ases" con los alanos, pueblo bárbaro que alcanzó España en las postrimerías del Imperio Romano y cuyos descendientes viven aún en valles perdidos del Cáucaso norte. Otra pista conduce a los sármatas, citados por griegos y latinos y quienes en su idioma llamaban "as" a los dioses. "Aquí cada pulgada de tierra esconde sorpresas, enigmas y nuevos descubrimientos a los investigadores", señaló Gorbenko. Heyerdahl buscaba en concreto en la desembocadura del Don una mítica ciudadela y su necrópolis, datadas entre el siglo I a.d.C. y el siglo II de nuestra era, sobre cuya pista le pusieron arqueólogos rusos, algunos de los cuales participaron en esa expedición. La aventura de la Kon Tiki El viajero noruego saltó a la fama cuando en 1947 cruzó en balsa el Pacífico con la intención de demostrar que los habitantes de la Polinesia procedían del continente americano y alcanzaron el sur de ese océano ayudados por los vientos y corrientes marinas. A bordo de la balsa Kon-Tiki, construida según su idea de cómo pudieron haber viajado aquellos viajeros de antaño, Heyerdahl y cinco compañeros navegaron 8.000 kilómetros desde el puerto peruano de El Callao hasta Raroia, en el archipiélago polinésico de Tuamotu. Los arqueólogos rusos también recordaron las expediciones que hizo a bordo de otras dos balsas, la "Ra" y la "Ra II", fabricadas a con tallos de papiro, con las que cruzó el Atlántico para demostrar que los egipcios pudieron haber viajado a América desde el Nilo. "Sólo quiero demostrar que hay un único mundo. Nuestro gran error es trazar una línea en el mapa y decir que de esta parte están los buenos y de aquella los malos", dijo Heyerdahl durante su estancia en Rusia. (EFE)